domingo, 28 de agosto de 2011

Crecer ante la adversidad

Comentaba hace tres semanas que podíamos considerar al Arsenal como un candidato al título. Debían sacar lo mejor de cada jugador, mantener a Cesc y Nasri y reforzar algunas posiciones, además de intentar minizar las lesiones. Más allá que no hayamos visto una mejora en la plantilla desde entonces (por no decir una situación bastante peor), la histórica goleada que ha recibido hoy el Arsenal contra el Manchester United (8-2) debe servir como oportunidad para reflexionar profundamente sobre lo ocurrido, los objetivos y las ambiciones del Arsenal a corto, medio y largo plazo. Por eso quiero exponer (y ordenar) varias ideas y puntos de reflexión

1) No todo es culpa de Wenger
Una vez más, y quizás con razón tras la abultada goleada, Wenger será el principal blanco de las críticas al equipo. Como todos, Wenger ha hecho cosas bien y cosas mal. Y seguramente más cosas mal que bien en los últimos tiempos. Pero no hay que olvidar que debería tener cierto crédito por lo que ha hecho con el Arsenal, por la transformación del equipo en un conjunto que lleva 12 temporadas consecutivas en la Champions League. Cuando uno lee Fiebre en las Gradas es un poco más consciente de la importancia que tuvo Wenger en el equipo. No porque aparezca en el libro (que finaliza en 1992, si no recuerdo mal), sino porque uno se da cuenta de lo que era el Arsenal antes, de lo irregular que era y de lo poco que se disfrutaba en Highbury, tanto por resultados como por juego. Hubieron tiempos mejores, los inicios de George Graham como entrenador en el Arsenal o los años de Liam Brady como jugador. Pero, tras la llegada de Wenger, el Arsenal está regularmente en la zona alta de la tabla, algo que se da por sentado, como exigencia al equipo pero que no era así hace tanto tiempo. Además, se exigen títulos cuando Wenger ha estado 8 años entre los dos primeros, ha llevado al equipo a una final de Champions, a una final de UEFA y a 7 de Copa (entre Carling y FA Cup). Méritos mucho más mayores (y concentrados en un espacio de tiempo menor) que en gran parte de la historia del club.

Por eso Wenger merece crédito y paciencia. Esta va a ser una de las temporadas más difíciles del Arsenal en la historia reciente tras la marcha de Cesc y Nasri, tras los pocos fichajes (de momento) que han llegado para suplirles, por las exigencias del equipo. Es necesaria una transición con estos jugadores hacia un equipo más competitivo. Se pueden discutir los fichajes de Wenger, si el precio es el adecuado o si son los más necesarios. Pero no hay que olvidar que ahora mismo Manchester United, Manchester City, Chelsea e incluso Liverpool partirían con ventaja a la hora de atraer a jugador para incorporarlo a su club antes que el Arsenal. El Arsenal es un equipo menos estimulante que antes y eso también se paga, incluso después de esta goleada. Esté o no Wenger, resulta complicado sacarle un buen rendimiento al Arsenal actual.

2) Un resultado no lo puede cambiar todo
Por mucho que sea un 8-2, que haya sido una humiliación y una durísima derrota, un resultado no puede cambiar un proyecto entero. Antes del partido, viendo las alineaciones (y los banquillos) de ambos equipos, nadie esperaba que el Arsenal plantara cara al United. Se preveía una goleada. No tan abultada, eso no. Pero hay que tener en cuenta el contexto para analizar y reflexionar sobre el partido y la temporada. Se ha visto que cuando hay bajas la plantilla no es suficientemente competitiva. Para ello hay que intentar minimizar las bajas (las lesiones) e intentar reforzar las posiciones más débiles (defensa y algún centrocampista tras la marcha de Cesc y Nasri).

3) Plantilla corta: quedan 72 horas de mercado para ampliarla
Apenas quedan 3 días para que el Arsenal fiche a nuevos jugadores. A jugadores para ser titulares o para ser recambios de garantías para teóricos titulares, eso poco importa. Pero la plantilla es corta, muy corta. Un banquillo con Fabianski, Ignasi Miquel, Ozyakup, Lansbury Sunu, Chamakh y Oxlade-Chamberlain es poco serio. O poco competitivo. En el sentido que entre los 7 jugadores habían jugado 59 partidos de Premier. 29 de ellos de Chamakh, 27 de Fabianski, 1 de Ignasi Miquel (del pasado sábado) y 2 de Lansbury. Poca experiencia y muchos jugadores poco habituados como para solucionar un partido en Old Trafford si las cosas van mal.

4) Pequeños motivos para la esperanza... mientras el Arsenal espera a Wilshere
Mientras Wilshere está lesionado (a veces parece el único capaz de levantar este barco), el Arsenal no da la sensación de ser capaz de mejorar. Ramsey y Rosicky aparecen en los partidos, de manera más intermitente, pero no marcan las diferencias como Wilshere. Gervinho todavía arrastra la sanción del primer partido de Premier, pero fue muy imporante en el partido en que el Arsenal fue capaz de remontar en Udinese un partido realmente complicado. Cuando vuelva, puede seguir aportando cosas al equipo. Como hizo hoy Coquelin, otro debutante en la Premier, que fue uno de los mejores del partido. Cuando se marchó en el minuto 62 y el Arsenal pasó en 5 minutos del 3-1 al 5-1. Una diferencia bastante reseñable.

5) Crecer ante la adversidad
Ahora, tras la goleada en Old Trafford, no hay que olvidarse de esa remontada en Friuli el pasado miércoles, en uno de esos días en los que el Arsenal fue capaz de superar una situación complicada. Ese gol de Di Natale, ese penalti que paró Szczesny... el Arsenal remontó un partido duro en el que muchos lo veían fuera. Fue capaz de crecer ante la adversidad y hoy, en un día peor, todavía más duro, hay que dar la cara y superar esta situación tan complicada. Un punto de nueve posibles (y una diferencia de goles de -8) no es un buen inicio de liga pero tras el parón de selecciones -que le vendrá de maravilla al Arsenal- vienen Swansea y Blackburn, dos buenos rivales para intentar recuperar la confianza.

6) Aprender de los errores
Una goleada como la de hoy no es agradable para nadie. Pero hay que aprender de los errores cometidos, de qué se puede mejorar y qué no se debe hacer. La imagen de la primera mitad no fue buena - sólo maquillada por el gol de Walcott- y la de la segunda mitad fue peor. El equipo se descompuso y acabó desesperado, cometiendo muchísimos errores. Hay que aprender de ellos para mejorar y para no volver a tropezar con la misma piedra. Y menos con ésta, que es especialmente grande y dolorosa.

Veremos qué pasa en los próximos días, qué refuerzos llegan (alguien llegará al Arsenal, seguro) y cómo afecta el parón de selecciones al equipo. El partido de hoy obliga a la afición gunner a reflexionar sobre el actual proyecto de Wenger, que se está regenerando. Hoy seguramente sea uno de los días más duros para los gunners y tocará revivir desde las cenizas que ha dejado el Manchester United en Old Trafford. Porque estoy seguro que el Arsenal se recuperará (veremos si más pronto que tarde). Y se recuperará con Wenger liderando al proyecto.

jueves, 25 de agosto de 2011

Dos años de Usami Takashi

Hoy, 25 de agosto de 2011, este modesto blog cumple 2 años. Empezó para intentar explicar cosas que veía y que pensaba que no mucha más gente conocía. Veía el Europeo sub 21 de Suecia, con esa selección danesa maravillosa de Berg, Toivonen, Elm, Bajrami y compañía y no era consciente del número de gente que ya los conocía. Por eso, en parte por mi desconocimiento, quise empezar a escribir sobre todos estos tema, además de intentar ir mejorando post a post.

La primera entrada fue precisamente sobre un torneo juvenil que se juega en el pueblo donde normalmente estoy varias semanas cada verano. Además de enterarme de que ahí nació Ángel Rangel, se solía disputar cada verano un torneo juvenil de bastante nivel. En la edición de ese torneo (de 2009) había gente como Isaac Cuenca, Martí Riverola, Luis Gustavo Ledes, Sergi Roberto, Albert Dalmau, Carles Planas, Sergi Gómez, Javier Espinosa, Ryo Miyaichi, Takashi Usami o Yoshiaki Takagi. ¿Os suenan los nombres?
En ese torneo destacó por encima de todos Usami Takashi -para mí entonces Usami Takashi y no Takashi Usami por cómo dieron los nombres en la web oficial del torneo, desde entonces se me quedó el nombre invertido en la mente y por eso he puesto el nombre "al revés" en el título, con toda la intención-. Me impactó su actuación y, ahora que está en el Bayern München, me alegro muchísimo por él.

Lamentablemente, tras el descenso de la UE Rapitencia, club organizador del torneo, a Primera Catalana la temporada anterior y tras no ascender a Tercera División este año, parece que no hay dinero para que se vuelva a jugar el Torneig Manel Forné Pons, una lástima. De todos modos, ese torneo fue el primer paso de este blog que hoy cumple dos años y que ha llegado más lejos de lo que uno podía llegar a imaginar. También hay que agradecer a todos los que han ido entrando en este blog -con más o menos frecuencia, más pronto o más tarde-, porque no sería lo mismo sin los lectores que entran día a día. Espero que Ojeador Internacional pueda seguir con vida varios años más... porque el fútbol no para y hoy ya tenemos sorteo de la Champions y la vuelta de la última ronda previa de la Europa League.

lunes, 22 de agosto de 2011

También tetracampeones sub 20

Ya en frío, no como ayer tras el gol de Oscar que decidió la final, hay que cerrar este Mundial sub 20 que no pude ver completo. Un servidor se perdió prácticamente toda la fase de grupos, y eso hace que tenga una visión incompleta del torneo. Pese a ello, creo que el hecho de poder ver todos los partidos de las eliminatorias pesa más que la fase de grupos y que, de algún modo, hay que cerrar la serie de los últimos 16 partidos que se disputaron.

Brasil, que llegaba como una de grandes las favoritas junto a Colombia, España y Francia, acabó cumpliendo con las expectativas y levantó el título. Cayeron dos de las otras 3 favoritas en partidos que no supieron manejar y Brasil se encargó personalmente de eliminar a España del torneo en uno de los partidos más espectaculares del torneo junto a la misma final. De hecho, los últimos 3 partidos de Brasil son para tenerlos grabados y guardados para revisarlos de vez en cuando. Brasil se creció ante la adversidad y pudo aguantar partidos muy duros. Acabaron siendo campeones por quinta vez en la categoría sub 20, sumando ya tantos campeonatos como la absoluta, pero Argentina tiene un Mundial sub 20 más que los brasileños.

Portugal fue un digno finalista. Muy digno. Le plantó cara a Brasil y, pese a encajar el primer gol en el torneo muy pronto, fueron capaces de reaccionar ante una situación con que no se habían encontrado antes. Empataron e incluso remontaron la final, en parte gracias a Gabriel. Brasil consiguió empatar y el final ya lo sabemos todos. Pero hay que recalcar el mérito de esta gran finalista, imbatida hasta la final y que sólo encajó tres goles, los tres en la final. Es un equipo muy bien trabajado, muy sólido y completo, también con talento arriba y con un jugador como Nélson Oliveira que casi gana él solo la final contra Brasil. Una buena generación portuguesa en la que seguir confiando de cara al futuro.

La tercera del Mundial sub 20 fue México. Sí, la selección mexicana que ganó por 3-1 a Francia en el partido por el tercer puesto. Y no fue un partido apático, en que jugaran los suplentes. De todos modos, el gran mérito de México está en la eliminación de Colombia, en un muy buen partido de cuartos de final del cuadro mexicano. Quizás no vimos la mejor versión de Erick Torres, pero vimos pequeñas dosis de su talento en el partido de semifinales contra Brasil. Además, vimos a Ulises Dávila, Jorge Enríquez y César Ibáñez rendir a un buen nivel, destacando en esta selección que tiene buenos detalles. Además, también tiene a buenos jugadores como Rivera, Guarch, De Buen o Piñón que pueden estarán en la absoluta más pronto que tarde. Es reseñable que este país sea campeón del Mundo sub 17 y tercer clasificado en el Mundial sub 20. La cantera mexicana sigue progresando y a medio y largo plazo vamos a ver los verdaderos resultados de este buen trabajo.

Por detrás estuvo Francia, cuarta clasificada tras un Mundial algo decepcionante. Ganaron a Nigeria en cuartos de final gracias a su talento en una espectacular prórroga y gracias a que Nigeria manejó fatal los nervios con el marcador en contra a lo largo de ese partido. Pese a ello, el Mundial de Francia no ha sido excesivamente bueno, aunque se haya metido entre los cuatro primeros. Más que nada porque pudo ser mejor, porque Lacazette fue suplente y porque jugadores como Kakuta o Tafer no estuvieron a su mejor nivel. Pese a ello, Francia también tiene buenos jugadores que han rendido muy bien, como los dos finos mediocentros Grenier y Coquelin o Fofana, más dinámico. O el lateral zurdo Kolodziejczak, con mucho peso en ataque.

Además, vimos a varias selecciones fuertes que se quedaron fuera del camino. Selecciones como Argentina, con un buen Lamela liderando la albiceleste junto a un voluntarioso Luque, de lo mejor de su equipo. También se quedó fuera la Colombia de James Rodríguez, Michael Ortega y Muriel, de las selecciones más atractivas del torneo pero que no pudo con la presión. Sufrió en octavos para derrotar a Costa Rica y manejó mal el partido contra México, sobre todo cuando consiguieron empatar el gol inicial del cuadro mexicano. Tras un gran inicio contra Francia en su primer partido (4-1) los anfitriones se fueron diluyendo. Como Nigeria, que también se fue diluyendo a medida que avanzó el torneo. Sumaron los 9 puntos en la fase de grupos y les costó más de lo previsto derrotar a Inglaterra en octavos de final. En los cuartos de final, con el marcador en contra, el equipo se puso muy nervioso y sólo un gran error de Francia al final del partido pudo retrasar 30 minutos su eliminación.

En octavos también cayeron algunas selecciones que pudieron haber llegado a ser algo más. En ese grupo están la Egipto de Ibrahim, demasiado irregular pero con un buen bloque y un fútbol atractivo. Ahí se quedó también una Camerún que perdonó demasiadas ocasiones a lo largo del torneo pese a los buenos pases de Mbondi. Y que fue capaz de fallar los tres penaltis en una dramática tanda que les sentenció contra México. O se quedó Corea del Sur, que acabó cayendo en una larga tanda de penaltis contra España tras un buen partido de los coreanos a nivel colectivo, en que destacó la buena actuación de Baek Sung-Dong mientras el físico le aguantó.

Un caso aparte es el de España, eliminada contra Brasil en los cuartos de final. La selección española firmó una dubitativa fase de grupos, con pleno de victorias pero sin convencer demasiado en los dos primeros partidos. En octavos de final firmó un partido discreto, en el que le faltó fluidez en el juego y contra Brasil hizo el mejor partido del torneo. Sobre todo unos grandes primeros treinta minutos. Pero Brasil se adelantó y a España le costó reaccionar. Pese a ello, plantó cara y sólo la tanda de penaltis pudo decidir un partido muy parejo. El ganador de ese partido, y más tras la eliminación de Colombia y Nigeria, se convertía en el gran favorito.
Pese a la eliminación en cuartos de final, España demostró saber competir durante 120 minutos y enseñó que hay jugadores de gran futuro como para llegar a la absoluta y darle cierta continuidad al estilo de juego y a los buenos resultados tan recientes. Nos quedamos con la decepción de lo que pudo haber podido ser este Mundial de haber tenido mejor suerte en la tanda de penaltis, porque la trayectoria y el nivel del equipo iba creciendo.

Finalmente, para acabar, pongo mi once titular del torneo. Es el once titular de las eliminatorias, sólo teniendo en cuenta la segunda fase del torneo. Básicamente porque la primera no la pude ver y porque considero que la segunda es bastante más importante. Evidentemente preferiría poder haber visto casi todos los partidos y eso hace que, probablemente, algún jugador de Nigeria y Colombia (básicamente) que se merecería tener un hueco no lo tenga por sus decepcionantes partidos en cuartos de final y que Brasil y Portugal prácticamente monopolicen el once. Me duele bastante dejar a varios jugadores como Coquelin, Fofana y Grenier (Francia), Álvaro Vázquez, Oriol Romeu, Isco y Canales (España) Gabriel y Gabriel Silva (Brasil), Michael Ortega y Muriel (Colombia) o Roderick y Danilo (Portugal) fuera del once. Y alguno más que me dejo. Pero es que todos no caben.
En un 4-3-3, mi equipo ideal sería: Mika (Portugal) en la portería, Danilo (Brasil) y Kolodziejczak (Francia) en los laterales, Nuno Reis (Portugal) y Juan Jesús (Brasil) pareja de centrales; centro del campo con Saná Camará (Portugal), Enríquez (México) y Oscar (Brasil); y delantera con James Rodríguez (Colombia), Henrique (Brasil) y Nélson Oliiveira (Portugal).

domingo, 21 de agosto de 2011

La genialidad de Oscar

Corría el minuto 117 en El Campín, de Bogotá. La final del Mundial sub 20 parecía estar condenada a la tanda de penales, como hace 20 años en la última final que jugaron Portugal y Brasil. Pero Oscar, uno de los más destacados del partido, no quería dar el partido por terminado antes de tiempo. Estaba en el pico del área, encarando a un defensor portugués. Alzó la cabeza y se intentó marchar por fuera. Las fuerzas ya no eran las mismas que un par de horas antes y decidió buscar la escuadra contraria. La encontró.

Oscar marcó el gol decisivo en la final del Mundial sub 20, reivindicándose como el gran líder de este equipo en el que Coutinho no asumió el mando ni cumplió con las expectativas. Oscar marcó los tres goles de la final, aunque con cierta fortuna. Pero el último gol fue el mejor. Dejó en ridículo los criterios con que se ha elaborado la lista de candidatos al mejor jugador del torneo, lista en la que no se encuentra su nombre. Hoy tuvo una noche de gloria para cerrar un magnífico campeonato, en el que fue el mejor jugador de su selección, a la postre campeona, e incluso de todo el torneo.

Sin embargo, no necesita los premios individuales para que sea valorado como se lo merece. Su genialidad del minuto 117 es suficiente para centrar la atención de todos los aficionados al fútbol. Y junto a sus otros dos goles, Oscar se ha convertido en el gran héroe de esta selección sub 20. Porque, en realidad, Brasil ha ganado gracias a sus magníficas individualidades. Y, particularmente, gracias a Oscar dos Santos Emboaba Júnior, excepcional centrocampista del Internacional de Porto Alegre.

sábado, 20 de agosto de 2011

Dos estilos opuestos y un único campeón

Ya hablé de las semifinales del Mundial sub 20 hace un par de días. Tras un par de noches de descanso, esta madrugada (03:00 am hora peninsular) se juega la esperada final del Mundial sub 20 entre Brasil y Portugal. Quizás no se le haya dado demasiada importancia aquí a las semifinales, totalmente eclipsadas por la vuelta de la Supercopa de España y por la eliminación de España ante Brasil en semifinales. Pero hoy toca cerrar el torneo con un partido más que interesante, aunque posiblemente no será excesivamente vistoso.

Con Portugal en la final, difícilmente veremos un fútbol vistoso. Para tirar una comparación para los que no hayan visto nada de Portugal (o incluso del torneo) podríamos llegar a decir que esta selección portuguesa es el Sporting de Braga de la pasada Europa League. Y su rival, Brasil, sería el equivalente al Porto por favoritismo a lo largo del torneo y potencial de sus jugadores. Sin embargo, más allá de simples e imprecisas comparaciones, la defensa portuguesa todavía no ha sido batida a lo largo del torneo. Los portugueses cometen pocos errores atrás y conceden pocas ocasiones al rival. Tienen una de las mejores parejas de centrales del torneo con Roderick y Nuno Reis y los laterales también tienen un buen nivel, tanto en ataque como en defensa. Además, en el centro del campo tienen un par de mediocentros como son Danilo y Pelé, muy fuertes y de un perfil más defensivo.

Esta estructura defensiva tan bien definida provoca que el ataque queda algo abandonado, aunque tienen a cuatro jugadores de mucho nivel en la parcela ofensiva como son Saná Camará, que aporta criterio al centro del campo, Sérgio Oliveira, mediapunta de calidad, y Nélson Oliveira junto a Caetano en punta, muy habilidosos pero poco contundentes arriba. Quizás, como en el partido de semifinales, Caetano se caiga del once inicial para dar entrada a Alves, un jugador con menos llegada y más trabajo, que jugaría retrasado más pegado a una banda. De todos modos, Portugal ha marcado 3 goles entre octavos, cuartos y semifinales y todos ellos han sido a balón parado. Ahí es dónde Brasil tendrá que vigilar.

En Brasil, en cambio, la defensa no es precisamente su parcela más fuerte. Lo mejor que tienen es su centro del campo y su delantera, con jugadores muy buenos técnicamente capaces de crear ocasiones prácticamente de la nada. Tienen un centro del campo formado por jugadores como Casemiro y Fernando, dinámicos y trabajadores, que son los encargados de recuperar el balón y llevarlo a la zona delantera, sobre todo Casemiro, que participa más en el juego de ataque. Luego están Oscar y Coutinho, centrocampistas muy finos y habilidosos, capaces de sacarse pases magníficos gracias a su visión de juego. A Coutinho no lo hemos visto al 100% durante el torneo, aunque ante México (en semifinales) firmó su mejor actuación de las eliminatorias. Y arriba están Willian y, sobre todo, Henrique. Buenos delanteros, con un buen disparo, que saben asociarse bien y que pueden crearle problemas a la sólida defensa portuguesa.

La defensa de Brasil no destaca tanto como su ataque, aunque tiene un par de laterales muy atractivos con Danilo por la derecha y Gabriel Silva por la izquierda. Más ofensivo Danilo, Gabriel Silva suele equilibrar bien las subidas del futuro jugador del Porto. La pareja de centrales me deja más dudas, con un Juan Jesús que está rindiendo a un buen nivel y un Bruno Uvini que a veces tiene alguna laguna de concentración. Pese a ello, tienen un seguro en la portería como Gabriel, héroe de la tanda de penaltis contra España y salvador en los momentos importantes. Un portero de muchas garantías que apunta muy alto.

Con ambos equipos presentados, la final nos deparará un fuerte choque de estilos entro dos equipos muy sólidos, que apenas podrán cometer errores si quieren llevarse el título a su país. Serán muy importantes las jugadas a balón parado y todo tipo de detalles, sobre todo en Portugal, que presumiblemente intentará frenar las embestidas de Brasil con su sólida defensa, buscando la salida al contraataque, aprovechando al máximo los córners y los detalles de genialidad de sus atacantes. Vamos a ver una gran final para cerrar este Mundial sub 20 entre dos grandes equipos.

Brasil 55% - 45% Portugal

viernes, 19 de agosto de 2011

Una pequeña gran victoria

Ayer se enfrentaban el Maribor y el Glasgow Rangers en la última ronda previa de la UEFA Europa League. Ambos equipos, campeones de sus respectivas ligas en Eslovenia y Escocia, habían caído en la tercera ronda previa de la UEFA Champions League. Y, tras el batacazo del Rangers contra el Malmö, pocos daban opciones al Maribor. Y realmente pocas tenía.

El Rangers era el gran favorito de la eliminatoria. Su equipo y su fútbol no es el de sus mejores tiempos, pero es un equipo rocoso, complicado, bastante físico y con dinamita (Jelavic) arriba. Con eso te puede ganar partidos. Y en la primera mitad en Stadion Ljudski con eso les bastó para superar a un Maribor plano, poco profundo, que tenía mayor posesión de balón pero creaba pocas ocasiones. Además, la lesión de Tavares y la posición de Ibraimi en la banda izquierda - cuando rinde mejor es por la derecha, cuando puede buscar la diagonal por el centro para disparar con su pierna buena, la izquierda- y la suplencia de Velikonja, todavía no al 100%, no hacían presagiar una buena segunda mitad, tras una primera mitad en la que pudieron encajar más goles. El 0-1 no era tan mal resultado entonces.

Pero el partido cambió en la segunda mitad. El Maribor se lanzó al ataque porque la derrota no servía para llegar con opciones de pasar en Ibrox. Hubo un cambio de mentalidad en el equipo esloveno y el Rangers se fue metiendo cada vez más atrás. Y el Maribor empató bastante pronto, con un gol de Ibraimi en el minuto 52, aprovechando una ocasión en la que cayó a la banda derecha, disparando muy bien al primer palo desde el pico derecho del área del Rangers. Con el empate el Maribor se creció pero, al mismo tiempo, dejó la defensa descubierta y eso le pudo costar algún disgusto. Ese plano juego se convirtió en una posesión ambiciosa, profunda y dañina. El equipo incluso mejoró cuando se marchó Filipovic, el mediocentro más posicional, para que entrara Cvijanovic. Pero lo mejor llegó con Velikonja en el campo, ya en la recta final de partido. Cuando parecía que el Rangers se conformaba con el empate a uno fuera de casa para sentenciar a la vuelta, Mezga hizo una gran jugada por la banda derecha - con caño a Lee Wallace incluido - y centró. Ese centro lo remató Velikonja con la espuela para poner el 2-1 en el marcador, enloqueciendo a la afición del Maribor, que 45 minutos antes iba por detrás en el marcador.

Este equipo, hace 10 años, fue vapuleado por el Glasgow Rangers en una ronda previa de la Champions League. En esa edición, la 2001-02, el Rangers ganó por 0-3 al Maribor en Eslovenia y 3-1 en Ibrox. 10 años después, las distancias entre ambos equipos - y ambos países - se han reducido extraordinariamente. Quizás el Rangers gane por 1-0 en Ibrox y el Maribor quede eliminado, pero esta victoria ante el Rangers - igual que otras victorias importantes en Europa como contra el Palermo (2010) o en Villarreal (2006) - servirá para demostrar que el fútbol esloveno está cada vez mejor y que quizás pronto lleguen a la fase de grupos de la Champions League, como ya pasó en la Champions League 1999-2000. Es una pequeña victoria, una victoria en una pequeña batalla. Pero para el Maribor, ésta ya tiene un gran valor. Porque para el aficionado del Maribor estar en la fase de grupos de la Europa League (por no decir de la Champions) llevaría al Maribor a grandes países y grandes campos de Europa. Porque el aficionado y twittero (como @nejcf15) del Maribor se ilusiona cuando ve a algún twittero español hablar del Maribor con insistencia, siguiendo el partido de su equipo como si fuera un aficionado más. Porque nunca ha conocido a un aficionado del Maribor que no sea de Eslovenia y, para él, es motivo de orgullo que alguien pueda sentir simpatía por este equipo igual que otros la sintieron con el Thun o el Anorthosis. Y también porque sería un orgullo para el fútbol esloveno, que quiere fardar de tener un equipo en una fase de grupos igual que puede fardar de haber estado en el pasado Mundial de Sudáfrica.

Además, en Finlandia...
Otras de las sorpresas de la jornada fue la victoria del HJK finlandés contra el Schalke 04 por 2-0 (2 goles del ex sevillista Teeuo Pukki) en un gran partido del equipo local. Ésta es otra victoria de enorme mérito ante un rival que jugó las semifinales de la última edición de la UEFA Champions League. Una alegría enorme para el público finlandés, los aficionados del HJK Helsinki y seguro que también para todo el país. Visto lo ofrecido por ambos equipos ayer, que nadie descarte ver al equipo de Helsinki en la fase de grupos de la Europa League.

jueves, 18 de agosto de 2011

Mismo resultado, distintas sensaciones

Esta noche (por no decir madrugada) se jugaron las semifinales del Mundial sub 20. La primera enfrentaba a Francia y Portugal y la segunda a México y Brasil. En el primer partido, vimos como Portugal se adelantó bastante pronto con un gol a la salida de un córner y sentenció el partido en un penalti inecesariamente provocado por Koulibaly. Y digo sentenció porque en el minuto 40, con un 0-2 en el marcador, la todavía imbatida Portugal difícilmente iba a encajar dos goles. No los encajó. Con oficio, orden y una sólida defensa (y una espesa y atascada Francia que también ayudó) los portugueses consiguieron el pase a la final. Pese a no tener buena fama y ser tildados de practicar un fútbol defensivo, ejecutan su plan a la perfección y son un equipo incómodo, difícil de batir. Son unos buenos finalistas para este Mundial sub 20.

En cambio, el partido de la jornada fue el Brasil-México. Nada de Supercopas de España, tánganas o estúpidos calentones. También totalmente distinto al partido de Portugal. Fue el mejor partido del Mundial sub 20, incluso mejor que el España-Brasil, con ritmo, intensidad e igualdad prácticamente durante todo el partido. México plantó cara a la todopoderosa selección brasileña, que fue incapaz de marcar hasta el minuto 80. Luego, a la contra, con la velocidad característica de esta selección brasileña sub 20, sentenciaron el partido. Los mexicanos demostraron muchas de las virtudes con las que eliminaron a Colombia y pusieron en apuros a una selección brasileña que acabó plasmando su superioridad en el marcador.

Pero, más allá de un simple resumen de ambos partidos, lo distinto son las sensaciones que transmiten ambos conjuntos. Sobre todo, la selección brasileña, finalista por segunda ocasión consecutiva. Han superado dos partidos complicadísimos con nota y, además, hoy dieron todo un espectáculo. No sólo rindieron los jugadores a nivel individual, sobre todo en la segunda mitad, sino que brilló en el juego colectivo: la coordinación entre las subidas de Danilo por la banda derecha y los movimientos de Casemiro, la pausa de Oscar buscando algún compañero que esté desmarcado, el desequilibrio de Coutinho al encarar a sus rivales, la coordinación entre Fernando y Casemiro, midiendo las incorporaciones en ataque con uno de los dos siempre más retrasado para intentar evitar que el equipo se parta, y un largo etcétera. Cuando hay jugadores tan buenos, sobre todo técnicamente, que son capaces de coordinarse y trabajar por el bien de un grupo, el nivel colectivo de un equipo aumenta. Y éste es el caso de esta selección brasileña sub 20, que contrasta con la apática selección finalista de 2009, que llegó lejos por los arreones de calidad de sus jugadores de ataque.

Además, Brasil es un equipo muy interesante a nivel individual. Tienen a jugadores de una gran calidad técnica como Oscar o Coutinho, especialistas en el último pase y bastante desequilibrantes. Tienen a dos laterales que han rendido a un buen nivel como Danilo o Gabriel Silva y hoy hemos visto cómo el hoy lateral derecho (Danilo) le ha dado un penúltimo pase espléndido a Dudú en el segundo gol. Están los sobrios y correctísimos Fernando y Juan Jesús, que han rendido a un muy buen nivel hoy, distribuyendo bien el balón el primero y cortando jugadas de México el segundo. Luego están Henrique y Willian arriba, dos jugadores con pegada y buenos también técnicamente. Y, por si el partido se atasca, Dudú y Negueba tienen un rol fundamental para revolucionar los partidos de Brasil, aprovechando su chispa y velocidad para hacer estragos en las fatigadas defensas rivales.

Brasil tiene un número de recursos que parece prácticamente ilimitado para hacer daño a cualquier, incluso la sólida Portugal. Su estado de forma es cada día mejor y llegan a la final tras jugar su mejor partido. Pero no lo tendrán fácil, aunque son los favoritos en la final lusófona. Tienen un duro rival delante y no pueden relajarse. Pero está claro que, gane o no Brasil, tiene una generación muy buena y útil de cara al futuro.