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lunes, 31 de diciembre de 2012

Un año sorprendente

Termina un año 2012 que ha dado muchísimo y no está de más hacer justicia con algunos de los partidos y eventos más destacados de los últimos doce meses. Lejos quedan algunos momentos de los primeros compases del año que no conviene olvidar.

Enero empezó, como siempre, con muchísimos partidos en Inglaterra. Tras la jornada navideña llegó la primera del año y con el primer fin de semana se inauguró la tercera ronda de la FA Cup, ésa en la que empiezan a competir los equipos de la Premier. Una de las mejores eliminatorias era la que enfrentaba a Arsenal y Leeds, el mismo duelo que el año anterior por esas fechas. Además, este partido tenía un aliciente más, ya que el club de Arsène Wenger había confirmado que Henry regresaba al Arsenal cedido. En sus primeros minutos como gunner desde 2007 el delantero francés hizo un gol que nos transportó al pasado. Thierry Henry acabó jugando un total de 7 partidos entre liga, Copa y Champions y anotó un par de goles.

El primer mes del año también inauguró la Copa de África. Una competición que se disputaba por segunda vez en dos sedes y que vio como Guinea Ecuatorial hacía historia al clasificarse para los cuartos de final. En febrero se disputó la final, con una sorprendente Zambia dispuesta a plantar cara a la favorita Costa de Marfil. En un partido que para los zambianos iba más allá de lo futbolístico, el equipo de los Katongo, Mayuka, Sunzu y compañía se impuso con justicia. Aun así, no hay que olvidar que la final se decidió en una larguísima tanda de penaltis. Así ganó Zambia su primera Copa de África el pasado 12 de febrero mientras una generación de Costa de Marfil veía como se le escapaba otra final. No obstante, Drogba y Kalou se olvidarían de este tropiezo unos meses más tarde.

Si la victoria de Zambia era algo totalmente inesperado, las hazañas de Quévilly, APOEL y Athletic de Bilbao en competiciones de eliminatorias tampoco se quedaron atrás. Todos ellos firmaron sus victorias más brillantes en marzo. Los franceses eliminaron el 21 de marzo al Olympique de Marsella de la Copa de Francia gracias a dos goles de Ayina en la prórroga. Se clasificaron para semifinales, eliminaron al Rennes y sólo el Lyon los separó de la gloria. También perdió la final de Copa el Athletic Club, aunque sus mejores partidos los disputó en la Europa League. Firmó un partido para la historia en Manchester, conquistando Old Trafford también en marzo, y acabó llegando a la final de Bucarest. Aun así, quizás tenga más mérito la hazaña europea del APOEL, que alcanzó los cuartos de final de la Champions League. Como la selección de Zambia, también necesitó una tanda de penaltis para superar a un rival de mayor entidad, en este caso el Olympique de Lyon. El portero Chiotis, junto a sus demás compañeros, se ganó a pulso un lugar en la historia del fútbol chipriota. El APOEL caería eliminado ante el Real Madrid posteriormente, pero la contundencia del resultado global de esa eliminatoria no debe borrar su sensacional campaña europea.

En abril se decidieron la mayoría de ligas europeas. Uno de los desenlaces más emocionantes fue el que vimos en Holanda, donde el Ajax culminó una espectacular remontada. En una edición en que hubo hasta seis equipos compitiendo por el título hasta la recta final, el Ajax fue el que acabó mejor. El Amsterdam ArenA fue el escenario de la celebración del título, que se decidió una semana antes de que acabara la liga. La última jornada definió al Feyenoord como subcampeón y le dio la oportunidad de volver a disputar la Champions League, aunque sólo fueran partidos de las rondas previas.

En cambio, mayo fue el mes en que se jugaron las finales europeas. El ya citado Athletic Club perdió la final de la Europa League ante un Falcao que fue decisivo por segundo año consecutivo en el último partido de la segunda competición europea. No obstante, el partido que centró toda la atención fue la final de la Champions League en Munich. El Chelsea, tras remontar el vuelo con Di Matteo, tenía el reto de ganar su primera Champions League ante el Bayern jugando como visitante en una final que pudieron haber protagonizado los dos gigantes españoles. El Chelsea, dando continuidad a la épica protagonista en otras eliminatorias anteriores, sobrevivió gracias a unos espectaculares Drogba y Cech para alzarse con el título en otra tanda de penaltis. De esta manera Drogba y Kalou se desquitaron de la derrota en Gabón en su último partido con el equipo blue y Roberto Di Matteo prolongó su etapa como entrenador del Chelsea por unos meses.

Acabada la temporada 2011-12 en lo que a clubes se refiere, llegaron los torneos veraniegos. El primero fue el campeonato más esperado del año, la Eurocopa. Aunque la final se disputó el primer día de julio, la enmarcaremos en el mes de junio, que fue cuando se jugaron el resto de partidos. La competición europea de naciones no tuvo grandes revelaciones, aunque Rusia y Holanda, especialmente los segundos, firmaron una actuación decepcionante. Inglaterra llegó con lo justo, Francia se descompuso durante el torneo y al final los mejores acabaron llegando a las semifinales. España se llevó el triunfo en una final brillante ante Italia, que capituló tras lesionarse Motta, tercer cambio de Prandelli ese día.

Sin embargo, el resto de julio no fue un mes especialmente positivo para la selección española. Si bien es cierto que confirmó su presencia en el Mundial sub 20 de Turquía con la victoria del equipo sub 19 en el Europeo de la categoría, los Juegos Olímpicos supusieron una gran decepción. La selección española sub 23, con gran parte del bloque campeón de Europa un año antes, no consiguió marcar ni un gol en el torneo olímpico. Este batacazo resulta más decepcionante si tenemos en cuenta que España era la gran favorita junto a la selección brasileña de Neymar y Oscar. El torneo se siguió jugando en agosto, aunque ya sin la selección española, y al final México le ganó la final a Brasil en Wembley.

Con el final de los Juegos Olímpicos todo volvió a la normalidad y en agosto llegaron los primeros partidos de la temporada 2012-13 en las grandes ligas. Una de la que apenas hemos hablado es la alemana, donde el Bayern se ha reforzado para destronar al Borussia Dortmund de Jürgen Klopp. La Supercopa Alemana fue el primer indicio de un cambio de dinámica en el panorama nacional y el primer golpe sobre la mesa del Bayern para recuperar el trono perdido. El equipo bávaro se impuso por 2-1 y ya va camino de recuperar el trono de la Bundesliga, en la que es líder destacado con nueve puntos respecto al segundo, el Bayer Leverkusen.

Y como es la tónica habitual, en septiembre regresaron las competiciones europeas. Se estrenaban en Champions algunos equipos, entre ellos el Málaga de Pellegrini. Y lo hizo de la mejor manera posible, con una goleada al Zenit de San Petersburgo, quizás el favorito a ganar su grupo tras la inversión realizada en verano y al coincidir con un Milan que dejaba muchas dudas. El debut del Málaga en Champions, con ese 3-0 acompañado de un fútbol de altísimo nivel, fue una magnífica carta de presentación de lo que acabaría siendo una fase de grupos impropia de un novato en la competición: tres victorias en los primeros tres partidos y tres empates para cerrar una primera fase sensacional. Hace poco el club conoció una sanción que le impedirá jugar competición europea la próxima temporada, pero el equipo de Pellegrini puede seguir soñando. En los octavos de final contra el Porto no lo tendrán fácil.

Si bien es cierto que el mes de octubre fue clave para decidir el futuro de varios equipos en las competiciones europeas, entre ellos el del Málaga, también fue un mes en el que abundaron los partidos de selecciones nacionales. En una segunda línea quedaron los últimos partidos de clasificación de cara al Europeo sub 21, una competición que sirve, entre otras cosas, para medir a la próxima generación de futbolistas que representará a su selección en grandes torneos. Al final sólo hubo una gran sorpresa, la remontada de una buena generación de Noruega ante la potente selección francesa con Varane, M'Vila o Cabella. Sin embargo, otros equipos de la talla de Suecia o la República Checa vendieron cara su eliminación el play-off final, y  nos dejaron algunos nombres que pueden dar que hablar en el futuro como Pospisil, Krejci o Hiljemark. Al final Holanda, España, Italia, Inglaterra, Alemania, Rusia y Noruega serán los equipos que pelearán por ganar este título en Israel el próximo mes de junio.

El mes de noviembre dejó un gran titular: la Juventus perdió su imbatibilidad en liga. El Inter rompió una racha del equipo turinés de 49 partidos sin conocer la derrota al ganar en el Juventus Stadium por 1-3. El equipo de Stramaccioni remontó el gol inicial de Arturo Vidal y acabó superando con justicia a su rival. Palacio y Diego Milito fueron los grandes protagonistas de la primera derrota vivida en el nuevo estadio juventino. Además, unas semanas más tarde, en el mismo mes de noviembre, el Milan también derrotó a la Juventus en un muy buen partido del equipo de Allegri. Sin embargo, la Juventus camina con firmeza hacia su segundo campeonato consecutivo de la Serie A ya que tras 18 jornadas disputadas le saca 8 puntos al segundo clasificado, la Lazio.

También llega en diciembre otra de las citas marcadas en rojo en el calendario. El Mundial de Clubes es el torneo más importante que se juega en el último mes del año y en esta ocasión no decepcionó. El Chelsea, con Benítez recién llegado después de la destitución de Di Matteo y la eliminación de la Champions League, llegaba con algunas dudas al torneo. A pesar de su buena semifinal ante Monterrey, con David Luiz jugando a un muy buen nivel en el centro del campo, se toparon con un grandísimo Corinthians en la final. El campeón de la Copa Libertadores siempre tuvo el partido donde quiso, anuló a los mejores futbolistas del Chelsea y explotó sus virtudes. Paolo Guerrero se convirtió en una pesadilla para los centrales del equipo inglés y como recompensa anotó el gol que le dio el título al equipo brasileño.

Éste fue un buen final para enlazarlo con un potente inicio de 2013, que viene bastante cargado. Empezará con una Copa de África y seguirá con otros torneos de selecciones como la Copa Confederaciones, Copa de Oro, Mundiales sub 17 y sub 20 o el Europeo sub 21, además de los desenlaces de las ligas y competiciones internacionales de clubs. Un buen menú que intentará superar un 2012 que ha dejado bastantes sorpresas.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Plasmar el monopolio en Europa

Ocho de diciembre de 2009, Turín. La Juventus se adelanta ante el Bayern en un partido decisivo para ambos, que se juegan un puesto en los octavos de final de la Champions League. La Juventus parte con ventaja, el empate le vale y el Bayern de Louis van Gaal está en el punto de mira tras haberse dejado bastantes puntos en la Bundesliga y sólo haber sido capaz de ganar al Maccabi Haifa en la Champions League. Sin embargo, una magnífica segunda mitad del equipo bávaro sirve para levantar el gol de Trezeguet y cerrar el partido con un contundente1-4 final. Después llegaron nueve victorias consecutivas que despejaron todas las dudas para acabar jugando la final de la Champions en Madrid unos meses más tarde, quedándose el Bayern a un sólo partido de completar un triplete que al final sí alcanzó el Inter de Mourinho.

Éste fue el último partido de Champions de la Juventus de Turín, que posteriormente caería eliminada en la Europa League por un maravilloso y sorprendente Fulham. Casi tres años más tarde, la Juventus volverá a disputar un partido de Champions y lo hará ante un rival de entidad, el vigente campeón, el Chelsea de Roberto Di Matteo.

De los catorce jugadores que participaron en el último partido de Champions sólo quedan cuatro. Buffon y Marchisio además de Cáceres y Giovinco, que también han vivido etapas en otros clubes en estos últimos tres años a pesar de volver a formar parte de la plantilla en la actualidad. En esta línea hay que apuntar que la actual Juventus de Turín es un equipo totalmente nuevo y distinto a lo que habíamos visto en los últimos tiempos, sobre todo por la renovación que vivió hace unos meses, que le permitió volver a reinar en Italia.

Sin embargo, la oposición europea es muy distinta a la que existe en Italia. La Juventus llega con un coeficiente bajo que encuadró al equipo de Conte y Carrera en el tercer bombo, factor que complica su participación en la Champions League. Chelsea y Shakhtar son equipos muy competitivos que ya han demostrado que pueden estar a la altura de la competición europea, a pesar de la desastrosa actuación del equipo ucraniano la pasada temporada.

Esto significará un reto mayúsculo para un equipo que es muy superior a los demás en Italia. Con Milan y Udinese que han perdido a varias de sus estrellas, un Inter que no termina de convencer un Napoli que compite pero que no tiene el mismo potencial que la Juventus, y los inciertos proyectos de Fiorentina y Roma, la Champions será la oportunidad juventina de medir su potencial real en las grandes noches europeas. Y su grupo se presta a que el equipo se vea obligado a mostrar varias de sus armas muy pronto, porque en caso de no hacerlo corre serio riesgo de quedarse fuera.

Además, caer en la fase de grupos sería un golpe durísimo para el mejor equipo italiano, el que presenta, a priori, un conjunto más competitivo. Marchisio y Vidal han sometido a muchos equipos en Italia gracias a su calidad, empuje y sacrificio; los tres centrales -Barzagli, Bonucci y Chiellini- forman la defensa de la selección italiana, finalista en la Eurocopa; y tanto Giovinco como Vucinic aportan talento y magia en ataque. Pero el núcleo del equipo es Andrea Pirlo, pieza fundamental para que la Juventus ganara la liga la pasada temporada, permitiendo que su equipo controlara la posesión y el ritmo de los encuentros en la mayoría de ocasiones. A sus 33 años sigue siendo determinante.

El potencial de la Juve existe y han llegado refuerzos de cierto nivel como Isla, Asamoah o el citado Giovinco que mejoran al equipo campeón de la Serie A. No obstante, ahora llega la prueba de la verdad. Tendrán que superar a Mata, Hazard, Torres y compañía en su propio estadio o al menos demostrar que son capaces de lograrlo. Cumplido el objetivo de alzar la liga, la Champions tiene que ser el siguiente reto de la Juventus para seguir creciendo. Y qué menos que dos rivales como Shakhtar y Chelsea para exhibir su mejor versión.

martes, 22 de mayo de 2012

Chelsea, convidado de piedra

En una historia presente en España pero también en otros lugares de Europa, contaba el romance popular la leyenda del Convidado de Piedra y el desafío lanzado a un difunto:

¿No te acuerdas, capitán, cuando estabas en la guerra
gobernando mil batallas, gobernando a tus banderas?
Yo te convido esta noche, a sentarte a la mi mesa.
El difunto que no duerme, en olvido no lo echa.

El Chelsea se proclamó campeón de Europa el pasado sábado tras ganar al Bayern en el Allianz Arena en la tanda de penaltis, alzando por primera vez la tan ansiada Copa de Europa. Pocos apostaban por el Chelsea a inicio de temporada y aún menos podían pensar que remontaría la eliminatoria de octavos de final ante el Napoli cuando el entonces equipo de Villas-Boas parecía ir a la deriva intentando adaptar a su equipo a una idea que les resultaba difícil de asimilar.

Ante la desesperada situación, llegó Di Matteo. El Chelsea no jugaba bien antes ni maravillaba después. Llegaban las burlas hacia los blues, que poco a poco se iban alejando de los puestos de Champions League ante la feroz competencia de Arsenal, Tottenham y Newcastle. Se daba al equipo de Di Matteo por muerto. Parecía que el objetivo del técnico italiano tenía que ser enlazar unos meses dignos como entrenador para facilitar la etapa de transición de cara a la llegada de un nuevo técnico para la temporada 2012-13. Di Matteo y su Chelsea se sintieron más desafiados que nunca. Respondieron.

Al ver a su equipo, Di Matteo tomó un par de decisiones para intentar levantar el ánimo de un equipo hundido. La primera fue involucrar a todos los jugadores para lo que quedaba de temporada a través de frecuentes rotaciones durante los primeros partidos. Rescató -literalmente- a Kalou, que apenas gozaba de minutos. Con Di Matteo, Torres ganó confianza y volvió a marcar, rindiendo a un nivel inferior a lo deseado pese a haber mejorado bastante.
El segundo cambio, realizado de manera simultánea, fue cambiar el esquema. El Chelsea pasó del 4-3-3 de Villas-Boas al 4-2-3-1 de Di Matteo. Lo más importante, no obstante, fue que Mata se asentó en la media punta. El hueco que el español dejó en una de las bandas fue ocupado por Ramires, que empezó a explotar sus virtudes en la banda derecha. A cambio, el sacrificado fue Daniel Sturridge, que perdió su puesto en favor de Kalou. Poco a poco se iba asentando el once titular del nuevo Chelsea.

Ajustados estos dos puntos, Drogba, Terry y Lampard levantaron la eliminatoria ante el Napoli en una gran noche blue en Stamford Bridge. Dos goles de cabeza y otro de penalti para forzar la prórroga. Volvía el Cisne Negro, pero no importaba. Di Matteo apenas tenía dos meses por delante y tenía que conseguir resultados con el grupo que se había encontrado, cada vez más recuperado anímicamente.

Así, el nuevo Chelsea fue engrasando sus engranajes. La mejoría real de este equipo se demostró en la FA Cup y la Champions League. En la primera competición, por su exhibición en semifinales ante el Tottenham. El partido se rompió, Mata campó a sus anchas y los Spurs lo pagaron caro. En la segunda, por su oficio y competitividad. Y es que el Chelsea batió al FC Barcelona, vigente campeón de Europa, forjando su pase a la final gracias a tres de sus cuatro leyendas. Terry falló, pero Cech, Lampard y Drogba bastaron para ganarse el pase junto a la inestimable ayuda del brasileño Ramires, cuyas virtudes le vinieron muy bien para aprovechar los problemas del Barça. Más allá de sus estrellas, el trabajo colectivo completado en las semifinales de la Champions fue elogiable.

El Chelsea quizás no engancha como otros equipos, pero es difícil conseguir un mejor resultado de un grupo en tan poco tiempo. Ahora hace falta una renovación progresiva, quizás no tan radical como la de Villas-Boas. Pero con un arrebato de orgullo han acabado la temporada de una manera magnífica. Se marcha Drogba, pero Di Matteo debería quedarse para seguir respondiendo a todos los nuevos desafíos que se le presenten. El siguiente es que ningún equipo ha ganado dos Champions League de manera consecutiva desde el cambio de nombre y formato.

- Arrímate, caballero; arrímate acá, no temas.
Tengo licencia de Dios de hacer de ti lo que quiera;
si no es por el relicario que traes para tu defensa
te había de enterrar vivo aunque Dios vida te diera,
porque otra vez no te burles de los santos de la iglesia.

sábado, 19 de mayo de 2012

Twitter-Previa: Final Champions-League (II)

Segunda y última parte de la Twitter-Previa que iniciamos ayer con un repaso a los equipos implicados. Ahora es turno de dar nuestra visión particular del partidazo de esta noche. Colaboran Carlos Pérez e Iñaki Lorda.


@TomasMartinez23 Tomàs Martínez 
Munich es la última oportunidad para los Lampard, Terry y Drogba, mitos blues. Y, al mismo tiempo, es la gran oportunidad del Bayern para levantar la Champions en casa 11 años después. Alicientes de sobra para ambos, además de la mística que supone esta competición.

No obstante, la presión es aún mayor en el Bayern. Sin liga ni Copa, hay que levantar un título como sea. Desde el Inter en 1965 nadie ha alzado la Champions en casa. Sólo la Roma llegó a la final... y la perdió en los penaltis. Los precedentes no son buenos, pero su camino en Champions sí. Su excelente fase de grupos y las sólidas eliminatorias son buenas razones para creer en el equipo de Heynckes.

La presión en el Chelsea es menor, pero tiene que ganar hoy para disputar la próxima edición de la Champions. Su dinámica reciente es positiva y Di Matteo ha superado todos los pronósticos, empezando por la remontada ante el Nápoles en octavos de final. Han ido superando todas las rondas y se sienten cómodos con el papel de outsiders. Habrá sancionados, pero hay un componente emocional que me hace pensar que pueden ganar hoy. Porque no me imagino a Drogba sin una Champions. Y tras la decepción que supuso para él quedarse sin la Copa de África en febrero, no va a desaprovechar esta oportunidad.

@lordnapoli Iñaki Lorda 
Bonita final la que se nos viene encima. El Bayern llevaba soñando con esta final desde el inicio de temporada mientras que el Chelsea era algo menos realista con llegar a ella. Tras un largo camino donde ambos equipos han dejado a los grandes favoritos fuera de la final ahora toca coronarse como el mejor equipo de Europa.

Los dos equipos tienen mucha presión sobre ellos. Los de Heynckes estarán escoltados por su gran afición pero puede ser un arma de doble filo. Si el resultado no es el esperado puede que la presión pueda con ellos. Los blues tienen ante sí el “ahora o nunca” para muchos de sus jugadores. Sobre el césped Drogba, Cech o Lampard darán el máximo por convertirse en leyenda y llevar la primera UCL a Londres.

Pienso que el partido se decidirá en algún detalle, más allá del buen juego que despliegue uno el rigor táctico con el que se emplee el otro. Drogba-Cech y Robben-Neuer tienen las llevas del título.

@carlosrmurcia Carlos Pérez 
Ambos equipos perdieron recientemente una final, y ambos pueden salvar la temporada con un triunfo histórico en esta Final de la Liga de Campeones. La eficacia del ataque muniqués pasará por sus puñales en las bandas, además del goleador Gómez. Un centro del campo más dado al toque que a la contención quizás lo pase mal ante un Chelsea superior en el físico. La baja de Luiz Gustavo puede retrasar la posición de Kroos y facilitar la inclusión de Müller, aunque no sería raro ver a Tymoshchuk en el once bávaro. La otra incógnita es ver si, con la ausencia de Alaba, el capitán Lahm regresa al carril zurdo, o su lugar lo ocupa Diego Contento.

A pocas horas de la final, parece increíble ver al Chelsea en el cartel del Allianz Arena. Equipo siempre peligroso, pocos dudaban de la eficacia de su solidez defensiva en la eliminatoria ante el Barça y, a pesar de las bajas importantes, la duda está en si apostarán por el mismo estilo que ante los blaugrana. Inteligencia y rigor táctico al servicio de Roberto Di Matteo, que tiene ante sí la oportunidad de doctorarse en Europa casi ‘de rebote’. Y no conviene desaprovechar ocasiones así.

En definitiva, será duro, y triste, que uno de los dos equipo se vaya a quedar sin trofeo después del partido. Pero así es el fútbol. Pónganse cómodos, suena el himno de UEFA la Champions League.

viernes, 18 de mayo de 2012

Twitter-Previa: Final Champions League (I)

En una iniciativa coordinada por Carlos Pérez y con la ayuda de Iñaki Lorda y un servidor, aquí presentamos  de forma conjunta la primera entrega de esta mini-previa de la Final de la Liga de Campeones, que se disputará mañana sábado. En esta primera entrega analizamos las claves de los finalistas en formato Twitter, mientras que mañana ofreceremos nuestra visión partícular en un breve artículo de opinión.


FC Bayern München
@fcbayern_news Allianz Arena
Después de que el Borussia Dortmund les arrebatase los títulos nacionales esta temporada, el Bayern buscará redimirse en casa, donde buscará su quinta Champions League.
http://fcbayern.de/


Las Claves 
FC Bayern München Allianz Arena 
Cuando se supo que la final de la Champions se iba a disputar en el Allianz Arena, el objetivo número uno no fue otro que hacerse con el triunfo. Será la única forma de salvar una temporada demasiado gris.

FC Bayern München Allianz Arena 
Después de un año de más a menos en el campeonato nacional, la Champions es la única escapatoria para los bávaros. No obstante, aún escuece la derrota en 2010 ante el Inter de Mourinho, en Madrid.

FC Bayern München Allianz Arena 
Tendrán que afrontar las numerosas bajas en defensa, y donde el FCB puede sufrir mucho. De ahí hacia delante, el Bayern puede ser una máquina goleadora si está enchufado.

El Entrenador
Juup Heynckes Desde 2011 
Llegó para ganar la Champions y está a 90 minutos de conseguirlo. Ha sabido lidiar con problemas de vestuario y, a pesar de las decepciones en Alemania, está a un paso de la gloria europea.

Los Protagonistas
Franck Ribéry Interior Izquierdo 
El jugador francés prometió que volvería a ser el de hace unas temporadas. El gran Franck ha regresado, ese jugador que vuelve loco al rival.

Mario Gómez Delantero Centro 
Mario Gómez es gol. Su Champions está siendo bestial, tras Messi el hombre clave. Contra el Real Madrid dio un clínic de lo que tiene que hacer un 9.

Arjen Robben Interior Derecho 
El rostro de este Bayern, el factor diferencial. Clave en la llegada del equipo alemán a la final de Munich. Si tiene el día es imparable por la banda zurda.
Toni Kroos Mediapunta 
Ha sido catalogado como jugador frío pero ha demostrado personalidad en las Semifinales. Sin un gran Schweinsteiger pasa por ser el faro del Bayern en la media.
David Alaba Lateral Izquierdo 
Después de su excelente último tramo de temporada no podrá participar en la final por acumulación de tarjetas, al igual que sus compañeros Badstuber y Luiz Gustavo



Chelsea FC
@chelseafc Stamford Bridge
Tras una convulsa temporada, el Chelsea jugará la segunda Final de Champions de su historia. Su pletórico estado de forma es su gran arma. Después del fiasco en Premier, están obligados a ganar.
http://chelseafc.com/


Las Claves 
Chelsea FC Stamford Bridge 
Fue un 21 de mayo, 2008. El Chelsea nunca estuvo más cerca de ganar la Champions que en la final de Moscú ante el Manchester United. Sólo un resbalón de Terry lo evitó.

Chelsea FC Stamford Bridge 
Derrotados en Moscú, llega la última oportunidad para la eterna generación blue. Tras el conato de revolución de Villas-Boas, su fe en Di Matteo es absoluta.

FC Bayern München Allianz Arena 
Quintos en liga, sólo se clasificarían para la Champions ganando la final. Una razón más para levantar el primer título europeo de su historia.

El Entrenador
Roberto Di Matteo Desde 2012 
Como Avram Grant, entrenador interino que ha resistido a la marcha del entrenador mediático portugués y está en la final. Faltan adjetivos para alabar su labor después de la marcha de Villas-Boas.

Los Protagonistas
Didier Drogba Delantero 
Expulsado en Moscú, ésta será su última gran final. Tiene que tirar del equipo como hizo ante el Barça y penalizar las bajas del Bayern. No fallará.

Juan Mata Mediapunta 
Sin duda el factor desequilibrante del Chelsea. Ha vuelto a recuperar la forma tras un pequeño bache. La victoria blue pasa por sus botas.

Frank Lampard Centrocampista 
¿La última oportunidad de lograr la ansiada Champions? Lampard no es el de hace años pero aquí tiene la ocasión de ser eterno.
Petr Cech Portero 
Se exhibió en semifinales y será el plan para contrarrestar las bajas en defensa. Querrá celebrar el domingo su 30º aniversario celebrando la Champions.

John Terry Defensa Central 
Terry no tiene un gran recuerdo de la final de Moscú. Esta vez la verá desde el palco debido a la absurda expulsión del Camp Nou.

jueves, 19 de abril de 2012

Supervivencia

Ante situaciones adversas, suelen existir dos actitudes opuestas. La primera es bajar los brazos y darse por vencido, rendirse antes de tiempo dando la causa por perdida. La segunda consiste en reaccionar, intentar dar el máximo y luchar hasta el final para revertir la situación, sacar fuerzas de lo negativo para transformarlo en positivo. Si no se consigue revertir, como mínimo quedará la sensación de que se dio todo. Con sus términos medios correspondientes, éstas son dos actitudes vitales opuestas pero representativas ante una misma situación.

Hay varios clubes que se han convertido, en su historia más reciente, en verdaderos luchadores cuando se encuentran en circunstancias verdaderamente críticas. Se puede reflexionar sobre cómo se ha llegado a dicha situación e intentar arreglarlo, pero una vez metido en el pozo y prácticamente hundido, salir de ahí es lo prioritario. Ya habrá tiempo para analizar las causas más adelante. Entre esos clubes que se están especializando en la supervivencia extrema se puede incluir el equipo al que tenía que ir dirigido este post, el Wigan de Roberto Martínez.

Los doce puntos que ha conseguido el Wigan en las últimas cinco jornadas de liga eran un motivo de peso, especialmente por la dificultad de sus rivales y la buena imagen mostrada. Pero el fútbol es un deporte que no para de ofrecernos novedades estimulantes. Por esta razón, hay un equipo que también sobresale en el arte de la supervivencia y que ha hecho algo meritorio para merecerse unas líneas.

Porque el partido de ayer del Chelsea en Stamford Bridge tuvo mucho mérito. Se puede apelar a la fortuna, pero su actuación tuvo muchísimo mérito. Cuando más lejos parecía estar el FC Barcelona, cuando más difícil les parecía conseguir ganar un partido (y una eliminatoria) ante el vigente campeón de Europa, lo consiguieron. Lo hicieron mediante el esfuerzo y la épica, el desgaste y el sufrimiento. Y, aunque resulte paradójico, es probable que el Chelsea consiguiera ganar al FC Barcelona el día en el que los culés realizaron una de sus mejores actuaciones fuera de casa, tras una primera mitad sensacional.

Aún quedan 90 minutos, si no hay prórroga, muy estimulantes. Y largos. Pero este Chelsea, por poco que convenza, es un equipo de leyenda de la Champions League, pese a no haber ganado nunca dicha competición. La magia del torneo le debía una al equipo blue. Y, aunque el reto todavía es difícil, el Chelsea vuelve a estar cerca de la final. Aunque, ante esta situación y el mal resultado cosechado, no creo que el FC Barcelona de Pep Guardiola sea uno de esos equipos que baje los brazos fácilmente...

viernes, 16 de marzo de 2012

Conclusiones europeas

La Champions League y la Europa League, las dos grandes competiciones europeas, nos han deparado una semana más que interesante. Los partidos de Chelsea, Real Madrid, Bayern, Athletic de Bilbao, Manchester City, etc. han copado los titulares y han atraído el interés de los aficionados al fútbol. Estos partidos nos han dejado muchos detalles, nos han emocionado, entretenido, hecho disfrutar y sufrir. Tras una semana con tantos estímulos y emociones, toca reflexionar en frío sobre lo acontecido e intentar sacar conclusiones. Hoy, además, se han sorteado las eliminatorias de cuartos de final y los cuadros de semifinales de ambas competiciones. No obstante, si hay tiempo, esto tocará tratarlo otro día.

Los principales partidos de riesgo en la Champions se encontraban en Múnich y en Londres. Bayern y Chelsea estaban contra las cuerdas tras perder el partido de ida y el partido de vuelta era vital. Unos sin Schweinsteiger al máximo nivel y con la posibilidad de despedirse demasiado pronto de la final que se disputará en su casa. Los otros, con un nuevo entrenador que necesita afianzarse a base de buenos resultados y de fe más que con un fútbol estético.

En el primer partido, el Basilea se vio totalmente superado por un extraordinario Bayern que destapó todas las carencias y limitaciones de su rival, inferior. Sin embargo, no hay que desmerecer la actuación del Basilea y su trayectoria en la competición pese al abultado resultado. Con el partido resuelto, la atención se centraba en el otro partido (Inter-O.Marsella), aunque algunos nos quedaramos paraa ver la lenta y dolorosa despedida del Basilea hasta el final. Lo mejor de ese partido -más allá de la superioridad de Ribéry y Robben y de los cuatro goles de Mario Gómez-, fue el buen nivel de Kroos, jugador que nunca me acaba de convencer con un gran partido pese a no disgustarme.

Más igualado parecía el partido de Stamford Bridge. Di Matteo recurrió a los eternos veteranos del Chelsea (Terry, Lampard y Drogba, entre otros) y estos respondieron. Sin embargo, lo más interesante fue la capacidad del Chelsea para dominar la situación y las emociones durante gran parte del partido. Especialmente tras el primer gol (golazo) de Didier Drogba. El Napoli, un equipo mucho más inexperto en este tipo de contextos de máxima tensión y presión, sucumbió anímicamente hasta que Inler fue capaz de aprovechar un rechace en la frontal para marcar el 2-1, que metía al Napoli en la eliminatoria. Hasta ese momento el Chelsea había sido capaz de crear el pánico en la defensa napolitana con balones frontales y laterales buscando a Drogba y las incorporaciones de los centrocampistas desde atrás e incluso con los saques de banda de Branislav Ivanovic.

Esta capacidad del Chelsea para sobreponerse a la situación también se puso de manifiesto en la prórroga, que consiguió congelar una vez conseguido el 4-1 (Ivanovic). El Napoli, pese a estar a un gol de meterse en los cuartos de final, apenas dio la sensación de poder acercarse a su objetivo. El Chelsea, una vez más, fue capaz de demostrarnos que la experiencia es muy importante en la Champions League pese a que futbolísticamente no estén en su mejor momento. En cuartos de final jugarán contra el Benfica, ida en Lisboa, vuelta en Londres. Quizás en una eliminatoria de guión similar.

Precisamente de la Champions League cayeron dos equipos de una misma ciudad que ayer fueron eliminados. Tampoco era descabellado pensar que el Athletic podía eliminar al Manchester United, pero creo que pocas esperábamos que lo superara tan claramente en los dos partidos. Y tampoco esperaba que Sporting de Portugal eliminara al Manchester City. Ni tampoco que el City estuviera cerca de remontar la eliminatoria en los últimos 45 minutos, teniendo Hart la ocasión definitiva en el tiempo de descuento.
Pero esto ocurrió. El City no dio muestras de ser capaz de remontarle la eliminatoria al Sporting hasta el tramo final de la segunda mitad. Además, el gran gol de falta de Matías Fernández tampoco ayudó (poco después llegaría el segundo de Van Wolfswinkel). Sin embargo, vimos una pobre versión del equipo de Roberto Mancini, con Silva eclipsado por Daniel Carriço, siempre muy pegado, y con un juego previsible, con jugadores desequilibrantes que ni participaban ni encaraban a los defensores rivales. Pese a no jugar bien y pese a los peculiares cambios de Mancini, el equipo se metió en el partido y estuvo cerca de marcar los cuatro goles que necesitaba en la segunda mitad del partido de vuelta. Pero no lo consiguieron.

Además, la Europa League nos dejó otros detalles como las remontada de Schalke y Metalist y el contundente resultado del Hannover en el partido de vuelta ante el Standard de Lieja. Ahora tocará esperar diez días para que vuelvan las competiciones europeas, que poco a poco se acercan a su conclusión. Visto el sorteo, no es una locura pensar en la posibilidad de ver dos finales entre equipos españoles, pese a que evidentemente es algo complicado. Ocurra o no esto, no hay ninguna duda de que nos van a dejar partidos memorables y que, como aficionados, tocará disfrutar de lo poco que queda hasta las finales de Múnich y Bucarest.

sábado, 25 de febrero de 2012

La complicada metamorfosis del Chelsea

Tras la marcha de Ancelotti el pasado verano, Roman Abramovich apostó, de manera ambiciosa, por la contratación de André Villas-Boas, entrenador portugués que hizo brillar al Porto la pasada temporada. Tras su gran temporda en Portugal, Villas-Boas llegó con al intención de imponer un estilo de juego más parecido al de su Porto que al de su Chelsea. Quería que el Cisne Negro se transformara en el Cisne Blanco.

El Chelsea es el equivalente al Cisne Negro. Un equipo al que le gustaba soltarse, dominar los partidos imponiendo un alto ritmo, jugando de manera vertical y directa. Al Chelsea de la etapa más reciente le han interesado partidos abiertos, físicos, que permitan a sus centrocampistas llegar desde la segunda línea, aprovechando todo lo que generaba Drogba arriba. Casi nunca han necesitado un creador de juego como tal, porque con este plan de juego ya les valía para ganar y competir. Sin ser especialmente estético, este fútbol seducía al espectador blue con emoción y victorias.

Sin embargo, Villas-Boas quiere que el Chelsea pasara a interpretar el papel del Cisne Blanco. Su intención era (y sigue siendo) que el Chelsea practicase un fútbol más estético, más atractivo para el espectador mediante el dominio de la posesión de balón. El ideal de Villas-Boas era que el nuevo Chelsea ganara a través del dominio de la posesión. Con esta intención llegaron jugadores como Oriol Romeu o Mata en verano, jugadores válidos para ejecutar su idea y seducir al público de otra manera, ofreciendo y cuidando el balón

Pero si a Natalie Portman le cuesta soltarse para interpretar a la perfección el papel del Cisne Negro, al Chelsea de Villas-Boas le pasa lo contrario. La idiosincrasia de sus futbolistas está demasiado arraigada al estilo de fútbol que representa el Cisne Negro. Este cambio de idea y de estilo necesita un perido de transición suficientemente largo como para que los jugadores asimilen su nuevo papel. Y eso significa que quizá algunos de los que interpretaban tan bien el papel de Cisne Negro no hace tanto tiempo no interpreten tan bien su nuevo papel, necesitando ser sustituidos por savia nueva, como pasa con Beth MacIntyre (papel interpretado por Winona Ryder).

Y ahí surge uno de los grandes problemas de Villas-Boas. El Chelsea es un equipo que falla en la gestión de su posesión. Cuando no interviene Mata, el faro del nuevo proyecto, el equipo se ofusca y se vuelve previsible. Cuando está pegado a la banda interviene bastante menos y el equipo lo nota aún más. Seguramente Oriol Romeu sea el mejor mediocentro para lo que quiere hacer Villas-Boas, pero tampoco está jugando demasiado. Mientras, juegan jugadores como Ramires, Lampard o Meireles, que son jugadores dinámicos, llegadores, pero no están tan capacitados para manejar la posesión como otros jugadores (como Modric, jugador por el cual el Chelsea estuvo muy interesado en verano). Estos jugadores -en especial Lampard- pueden asumir este papel, pero en ningún caso lo harán tan bien como Modric, por poner un ejemplo. Además, actualmente no se le puede exigir a Frank Lampard, a sus 33 años, lo mismo que unas temporadas atrás, por muy bueno que sea.

Es en el desajuste entre las piezas y la función que éstas deben ejercer donde se encuentra uno de los grandes problemas de Villas-Boas. Otro es la defensa, que no es tan sólida como en otras temporadas, concediendo demasiados espacios que están siendo acompañados por errores individuales de bulto. Muchos problemas para un equipo ganador, demasiados.

Sin embargo, los jugadores que más han aportado hasta ahora, los que mejor han rendido, son jugadores jóvenes y nuevos. Son los Mata y Sturridge, principalmente, que han sabido interpretar correctamente su papel. Se les puede exigir más, porque no están al mismo nivel que durante los primeros meses de temporada, pero son uno de los aspectos más positivos de la temporada. Otro es Oriol Romeu, cuya aportación ha sido buena en los partidos que ha jugado.

De momento el Chelsea ha cerrado recientemente las contrataciones de jugadores jóvenes belgas, como Lukaku -que apenas ha gozado de oportunidades esta temporada-, Courtois o Kevin De Bruyne. McEachran, cedido al Swansea, también debería ser importante a medio y largo plazo. Pero falta el jugador clave que ejecute la idea que tiene en mente Villas-Boas. Aunque no sea Modric (el jugador desado por muchos), sin un jugador que sepa darle pausa al juego, gestionar mejor la posesión y dar pases inesperados, Villas-Boas no podrá convertir al Cisne Negro en el estético Cisne Blanco que ansía. Y si, además, consigue que uno de sus bailarines con mayor potencial, Fernando Torres, recupere su confianza, el Chelsea podría hacer grandes cosas la temporada que viene.

Pero, mientras Villas-Boas intenta planificar el futuro del equipo a medio plazo, totalmente presionado por el convulso entorno del club, quizá la mejor opción para sobervivir a corto plazo sea adaptarse al papel tradicional del Cisne Negro, que todavía puede funcionar durante unos meses.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Una tarde con los Reserves

Tras ver como el estadio del Watford estaba demasiado lejos como para llegar a tiempo para ver el partido de Inglaterra sub 21, miras con desgana y esperando un milagro qué partidos de fútbol se juegan en Londres esa semana. Ves pequeños partidos de la League Cup, de la Conference National y Football League Trophy. Ves que juegan Fulham y Chelsea en casa un día que te viene bien. El Fulham juega lejos, en Motspur Park. Y el Chelsea juega en Stamford Bridge, el campo más cercano al hotel.

Se acerca la hora del partido y vas justo de tiempo, quizás más justo de lo que pensabas. Tienes una idea aproximada de dónde está el campo, pero todavía tienes que comprar las entradas y quieres llegar a tiempo. Es un Chelsea-Blackburn, de la liga de reservas y prácticamente no conoces a nadie. Sabes que no reconocerás a nadie en el campo -quizás a Chalobah, si es que juega- y temes que si llegas tarde no te vas a entrar de quién juega para cada equipo.

Llegas muy justo y pierdes más tiempo del que tenías previsto para encontrar la taquilla y comprar las entradas. Llegas al campo y te sientas, intentando escuchar las conversaciones de la gente que tienes cerca para ver si conoces a alguien. Ves que hay un zurdito en el centro del campo del Blackburn y durante 80 minutos piensas que es O'Sullivan, jugador de Irlanda en el pasado Europeo sub 19. Ves la pareja de centrales del Chelsea y te parece que el 3 tiene un aire muy a Terry y el 4 a Phil Jones. Inicialmente ves al 3, el capitán, gritar mucho y dirigir la defensa y al 4 haciendo las acciones más destacadas. Pero ninguno destaca tanto como el lateral zurdo, el número 5, que sube tanto por la banda que obliga al número 11 (extremo zurdo) a meterse por dentro para tocar y mover el balón. Ambos jugadores se complementan bien y son de lo más destacado de la primera mitad. Profudo, el lateral zurdo es uno de los jugadores que crea más peligro.

En el centro del campo están el número 6, el 8 y el 10. El 6 es un mediocentro más defensivo, posicional, aunque a veces se suma al ataque y el 8 o el 10 se quedan más atrás. El 10 es bastante fino, deja algunos pases con su zurda. Pero el bueno es el número 8, ese jugador que te va maravillando poco a poco. Puede parecer discretito al inicio, pero cada balón que toca te hace ver que es un gran jugador. Mueve el balón rápido, en pocos toques. Lo mueve haciendo la mitad de toques que el número 6, centrocampista que a medida que avanza el partido te empieza a desesperar. Y lo mueve con más ritmo y velocidad (y menos pausa) que el 10, interviene más en el juego y es más trascendente que ambos centrocampistas. Precisamente es el 8 el que marca el primer gol del partido. Primero, genial balón largo del central diestro, el número 3 y el que mejor mueve el balón. La baja magníficamente el número 8, que supera al portero con facilidad tras un gran control. Fallan los centrales del Blackburn, pero el control es magnífico. El gol es en la portería más lejana, pero suficentemente cerca para apreciar ese gesto técnico que no está a la altura de muy pocos en el partido. Y el número 8 del Chelsea es uno de ellos.

Del Blackburn, poco se vio en la primera mitad. El Chelsea fue muy superior, pero el 9 vistante, el delantero centro, daba guerra a la pareja de centrales. Pero estaba muy solo y los dos centrales estaban muy encima suyo. Pero cuando podía, bajaba el balón y la devolvía. El número 10 movía bien el balón, pero estaba muy retrasado y se ofrecía poco. El Blackburn tampoco tenía el balón y no parecía un gran equipo, igual que la primera plantilla. El 8 del Chelsea dominaba el partido y movía a su equipo y luego estaban el número 11 junto al 5 como buenos recursos del equipo local. Pero un desacertado número 9 no metía los goles y el resultado todavía era de 1-0.

Sin embargo, en la segunda mitad se vio una mejor versión del Blackburn. El Chelsea empezó fuerte y ves que disparan al poste. Pero luego empiezas a ver al 11 encarar por la banda y al 4 tocar el balón. Te das cuenta que el número 4 del Blackburn es bueno, básicamente porque parece el único capaz de filtrar pases entre líneas. Ahora ya no está el número 9, pero el fútbol de los visitantes mejora y se empiezan a sentir más cómodos en Stamford Bridge. Empiezan a mover el balón, el 11 encara cada vez mejor y el lateral zurdo, el número 3, se suma al ataque con él, doblándole. De golpe, el 4 suelta un magnífico pase entre líneas para que el 11 centre y el 7 remate a bocajarro. Igual que el control del número 8 en el gol del Chelsea, ese pase está al alcance de muy pocos en ese equipo. Y, pese a que aparezca poco, ves que ese 4 deja detalles muy interesantes. Con el empate, el Chelsea vuelve a empujar buscando el segundo gol.

Y ahí empiezas a ver cositas en el número 5, el central diestro. Piensas que quizás sea O'Connor, de Irlanda sub 19, pero no estás seguro. Posteriormente verificarás los dorsales y verás que estabas en lo cierto sobre el número 5, pero no sobre el número 10, que no era O'Sullivan. De todos modos, ves que O'Connor saca bien el balón, pese a ser bastante pesado no le ganan demasiado la espalda, aunque alguna vez sí. Pero es sólido y contundente y, sin duda, lo mejor de la zaga de su equipo.

Al final el partido acaba en empate 1 y la afición se marcha un tanto decepcionada tras el buen partido de su equipo. Había más gente de lo que uno se podía llegar a imaginar. De todos modos, tan sólo con ver jugar al número 8 uno ya se va contento. Un par de días después completarás tu parte de visita más futbolística con una visita a Wembley y ya revisarás las alineaciones cuando llegues a casa.

Quizás por eso, te quedas un poco indiferente cuando lees en los periódicos que Van Aanholt se ha marchado al Wigan. Pero luego, cuando llegas a casa y encuentras las alineaciones, descubres varias cosas interesantes. En el Blackburn descubres que el 9 era Nick Blackman, que el 10 era Josh Morris (y no O'Sullivan) que efectivamente el 5 era O'Connor y el lateral zurdo Adam Henley, de sólo 17 años. Descubres a Zac Aley (el número 11) y que el central zurdo era el español Hugo Fernández Molina, no demasiado acertado (dorsal 6, ex del Cornellà).
Luego miras los locales y ves que viste jugar a Turnbull en la portería. Descubres que viste el último partido del número 5 esta temporada con los reservas, porque ese chico es Van Aanholt. Ves que los centrales son Sam Hutchinson (número 3) y Carl Magnay (número 4). Ves que Saville (número 10) no tiene mala pinta y que te suena haber visto su nombre antes. También que el número 11 es Aliu Djaló y el desacertado 9 es Mitrovic. Y finalmente -o lo primero que ves, ya no lo recuerdo- es que el magnífico 8 es Jacob Mellis. No te suena su nombre, pero descubres que debutó el año pasado con el primer equipo en Champions League, contra el Zilina. Ese día sustituyó a McEachran, dos años menor que él. Y piensas lo que podría ser el Chelsea con ellos dos juntos en un campo dentro de unos años.

domingo, 7 de agosto de 2011

Premier League 2011-12: Candidatos al título (II)

Tras una temporada 2010-11 muy irregular, con un inicio espectacular la temporada del Chelsea se quedó en nada, en una decepción. Acabaron segundos, pero por culpa de lo que empezó siendo una mala racha y acabó convirtiéndose en una profunda crisis, el presidente Abramovich decidió destituir a Ancelotti, que fue sustituido por André Villas-Boas, el entrenador de moda del fútbol europeo tras ganar la liga invicto, la Copa portuguesa y la Europa League con el Porto.

Llegaron Torres y David Luiz en enero para completar la plantilla, dos fichajes caros. Además, el rendimiento de Torres no fue nada bueno en sus primeros partidos de temporada, ya que sólo consiguió marcar un gol con su nuevo equipo. Hasta el mismo David Luiz marcó más goles que el delantero español. Ahora, ya asentado en el Chelsea, esta temporada Torres tiene que demostrar que puede entenderse con Didier Drogba y formar una temible pareja en la delantera. Con la compañía de jugadores como Sturridge, Malouda, Anelka, Kalou o el recién incorporado Lukaku, su delantera tiene que demostrar su potencial esta temporada en forma de goles.


Además, el Chelsea se ha reforzado con la llegada de Oriol Romeu, del filial del FC Barcelona, y la vuelta de Sturridge, Kakuta, Delac y Rajkovic de sus respectivas cesiones. Rajkovic y Romeu deberían ayudar a completar un poco más este equipo mientras que Sturridge podría convertirse en una pieza relativamente importante si sigue rindiendo al mismo nivel que en el Bolton y Kakuta podría tener bastante minutos también. Ayer también se hizo oficial que Lukaku vestirá la camiseta del Chelsea. Otro fichaje de un jugador joven y con mucha proyección y que va a tener minutos, aunque no le vendría nada mal una cesión, sea de vuelta al Anderlecht o a otro equipo de la Premier. El belga cumple su sueño al fichar por el Chelsea, ya que podrá jugar con su ídolo, Didier Drogba. Las comparaciones entre ambos pueden hacerle daño al joven Lukaku, pero si consigue convivir con ellas puede aprender mucho del delantero marfileño.

Otro factor importante en este nuevo Chelsea tiene que ser el estado de forma de Yossi Benayoun. Tras pasarse más de la mitad de la temporada pasada lesionado, Benayoun es el jugador distinto que tiene el equipo londinense. Es ese jugador capaz de crear juego, ocasiones de gol y pases maravillosos. Junto con Malouda, Lampard y Essien/Obi Mikel/Romeu puede formar parte de un muy buen centro del campo capaz de dominar los partidos. Además, McEachran debería ir entrando cada vez más en este Chelsea, ya que tiene mucha calidad, que ya ha ido demostrando cuando ha tenido minutos, y puede aportar algo distinto al equipo, dotar al centro del campo blue de mayor creatividad y fluidez.

Con André Villas-Boas no han llegado muchos fichajes al equipo o, como mínimo, menos de los que se podría haber pensado en un inicio. El entrenador portugués confía en lo que ya tiene y espera pulir a su equipo. Tiene a muy buenos jugadores y una plantilla bastante profunda. Además, tiene a jugadores jóvenes interesantes como Kakuta, McEachran, Romeu, Kalas, Lukaku o Sturridge que van a tener minutos y que poco a poco van a irse convirtiendo en la base del Chelsea de futuro, pues los Drogba, Lampard, Terry, Cole, Malouda o Anelka ya superan la treintena y el equipo tiene que irse regenerando poco a poco. Esta pretemporada el equipo no ha jugado nada mal y, de momento, han ganado todos sus partidos. Contra Portsmouth, Kitchee, Aston Villa, Rangers y un par de combinados de las ligas de Malasia y Tailandia. El equipo no ha estado mal y, aunque faltan algunas cosas por pulir, las sensaciones son positivas.

Con el equipo que tiene André Villas-Boas, el Chelsea tiene potencial para luchar por el campeonato. Su objetivo no puede ser otro que volver a ganar la Premier League, además de luchar por la Champions. Hay un bloque muy bueno, con jugadores ya consolidados en el Chelsea y en la élite del fútbol internacional. Hay una buena cantidad de jugadores de primer nivel, una cantidad suficientemente alta para que varios de ellos se queden en el banquillo. Y, además, hay jugadores sobre los que montar un proyecto de futuro, con paciencia, y que están listos para ir jugando partidos en la Premier y, algunos de ellos, para jugar partidos importantes. Por todo eso, si el Chelsea no tiene un bajón de rendimiento tan grande como la temporada anterior, tienen que competir por ganar la Premier. Si el rendimiento de sus jugadores mejora respecto a la temporada pasada, con un Lampard, Cole, Torres y Drogba mejores principalmente, si Sturridge sigue jugando al mismo nivel que en la pretemporada y en el Bolton, si Lukaku, Romeu y Rajkovic son capaces de tener un papel cada vez más importante en el equipo e ir creciendo con el paso de los partidos y Villas-Boas consigue que el conjunto funcione y trabaje con las mismas ganas que su Porto, el Chelsea va a hacer una gran temporada. Es uno de los favoritos y como favorito tienen que demostrarlo.

sábado, 7 de mayo de 2011

El que ríe último, ríe mejor

Empezaba la Premier League 2010-11. El Wigan era considerado por varios analistas británicos de la Premier League como un claro candidato al descenso, pero la afición y la visión desde aquí España era más optimista. El equipo se había reforzado bien, con el delantero de Estudiantes Boselli, el lateral del campeón de la Eredivisie Ronnie Stam, el mundialista paraguayo Antolín Alcaraz o los jóvenes Di Santo y Cleverley (éste último cedido).

Y así llegó el Wigan la primer partido. Debut en casa contra el Blackpool y decepción mayúscula. 0-4, arrollados por un recién ascendido que parecía jugar como los ángeles. Le metieron 4 goles al Wigan, pero el partido siguiente fue incluso peor. Llegó el Chelsea y volvió a golear al Wigan en el DW Stadium, ésta vez por 0-6, evocando esos recuerdos de la última jornada de la temporada anterior, en la que el Chelsea goleó al Wigan por 8-0.

Sin embargo, las primeras jornadas del Blackpool no fueron demasiado mejores. A pesar de la goleada inicial y de las buenas sensaciones que transmitía el equipo de Ian Holloway por sus buenas intenciones, por su buen juego y su ideal de mover el balón raso siempre, los resultados no acompañaron demasiado al equipo al inicio de la temporada. Si bien es cierto es que tras la goleada en Wigan perdieron por 6-0 ante el Arsenal y luego empataron contra el Fulham y ganaron al Newcastle. Luego llegó una goleada contra el Chelsea (4-0) y varias derrotas, sólo interrumpidas por una sorprendente victoria ante un Liverpool en plena crisis. En definitiva, unos resultados algo irregulares, que no acompañaban los atractivos planteamientos de Ian Holloway.

Poco después, el Blackpool entró en una buena racha, llegando a colocarse decimoprimero, a 6 puntos del descenso, situación envidiada por la afición del Wigan, que prácticamente no ha salido de la zona de descenso a lo largo de toda la temporada. Pese a que el Wigan consiguió reducir el número de goles encajados en las primeras jornadas de liga, nunca parecía capaz de entrar en una racha positiva de victorias. Consiguió perder menos partidos, pero el Wigan empataba demasiado, normalmente siendo el equipo de Roberto Martínez el que empezaba por delante en el marcador y luego se quedaba sin los 3 puntos.

Las trayectorias de Blackpool y Wigan siguieron siendo irregulares. El Blackpool entró en una racha de 5 derrotas consecutivas. El descenso pasó de estar a 6 puntos a sólo 2 puntitos. El Wigan iba sumando, de forma irregular y desde la jornada 23 le ha recortado 7 puntos al Blackpool. El momento clave de la ligera recuperación de un equipo y la caída del otro está en el enfrentamiento directo entre ambos, que se llevó el Wigan por 1-3. Ese partido que hizo que, de golpe, el colista saliera del descenso y que cayera un equipo que casi no había sufrido hasta entonces.

Ahora mismo el Wigan y el Blackpool tienen los mismos puntos, 36. El Wigan es el que está en descenso, porque tiene una diferencia entre goles marcados y encajados un gol menor que la del Blackpool. Faltan 2 jornadas para que se termine la Premier League y parece que las plazas de descenso están en juego entre Blackpool, Wigan, West Ham y Wolverhampton. La próxima jornada, el duelo directo entre Wigan y West Ham podría salvar al equipo de Roberto Martínez o acercar al West Ham a la permanencia.

Pero, entendiendo estas dos últimas jornadas como una lucha entre Blackpool y Wigan por caer en este tercer puesto de descenso, el Wigan es el que lo tiene (aparentemente) más fácil. Tiene dos partidos, uno contra el West Ham este duelo directo, y el otro ante un Stoke City que no se juega nada, mientras que el Blackpool tendrá que enfrentarse a un Bolton Wanderers que ya está deseando que se acabe la temporada y al Manchester United, que presumiblemente estará luchando por la liga si no la sentencia mañana contra el Chelsea. Mañana se decidirá la Premier League si el United gana al Chelsea. Pero no sólo eso, sino que este partido también puede servir de gran ayuda al Blackpool si el United llega a la última jornada con la Premier bajo el brazo y con la mente puesta en la final de la Champions contra el Barça. Pero, si en el caso opuesto, el United llega a la última jornada sin haber sentenciado el título, el Blackpool lo tendrá muy complicado.
El que ríe último, ríe mejor. Y tras ese 0-4 de la primera jornada de la Premier League, el Wigan empezó muy mal, pero puede acabar riendo, sintiéndose satisfecho por conseguir una salvación que nunca ha estado demasiado lejos, pero que durante algunos meses parecía muy complicada. Y quizás el Manchester United-Chelsea de mañana decida qué equipos bajan a la Championship esta temporada. De todos modos, ambos equipos todavía dependen de si mismos y no pueden descuidarse, pues ni Wolverhampton ni West Ham United han dicho todavía su última palabra.