domingo, 20 de noviembre de 2011

Azerbaiyán, ese país desconocido

Liga de Azerbaiyán. El líder, el Khazar Lankaran, ocupa el primer puesto con dos puntos de ventaja respecto a sus dos perseguidores más inmediatos, el Neftçi y el Inter Bakú. Por curiosidad, uno mira su plantilla y se encuentra a Mario Rosas. De la cantera del FC Barcelona, en su momento se hablaba de que era el bueno de la generación de 1980. La misma que Xavi Hernández. Tras su última temporada en Salamanca, ha ido a un país futbolísticamente desconocido.

Pero no es el único jugador que puede sonar a los buenos aficionados del fútbol. En el segundo clasificado, el Neftçi, aparece Émile Mpenza. En su momento referencia en Bélgica, aterrizó hace poco más de un año en Bakú, procendente del Sion. Cabe recordar que hace 3 años estaba en Manchester, en uno de los equipos más mediáticos en la actualidad, el Manchester City. Tras cuatro partidos (de 13 disputados por su equipo) con el Neftçi esta temporada todavía no ha marcado. Aunque eso sí, la temporada pasada consiguió marcar 6 goles para ayudar a su equipo a conquistar el título nacional tras varios años de sequía.

Sin embargo, los más llamativo está en el Inter Bakú, tercer clasificado, cuando aparece un jugador letón en su plantilla. Tras la gran fase de clasificación de Estonia, que tuvo la oportunidad histórica de jugar una repesca para intentar clasificarse para la Eurocopa, uno recuerda que este país báltico llegó hace 8 años al torneo mencionado anteriormente. Sorprende ver al tal Karlsons (así se llama el jugador) en Bakú, donde se ha estabilizado tras circular por toda Europa.

Todavía queda otro equipo por consultar en la liga de Azerbaiyán, porque el FK Bakú sigue cerca de los dos equipos punteros y quizá pueda luchar por el título a final de temporada. Sorprendentemente, en el FK Bakú juegan dos jugadores letones. E incluso el entrenador es letón. Como Karlsons, Ivanovs (uno de los dos jugadores letones) jugó en el Liepajas Metalurgs, donde coincidieron hasta en tres etapas distintas de Karlsons en el club. De Letonia se marchó al Ajax de Ciudad del Cabo, luego al Sivasspor para acabar llegando a Bakú.

El otro jugador letón es Verpakovski, el único jugador letón capaz de marcar en la fase final de un torneo de selecciones. Fue un 15 de junio de 2004, cuando adelantó a Letonia ante la República Checa. Finalmente Baros y Heinz levantarían el partido, pero Verpakovski consiguió entrar en la memoria de mucha gente con su gol histórico en Portugal. Criado también de la cantera del Liepajas Metalurgs, este delantero letón jugó durante muchas temporadas en el Dynamo de Kiev, aunque también estuvo cedido en varios equipos como el Getafe y el Celta de Vigo.

El entrenador letón de la Eurocopa de 2004 era Aleksandrs Starkovs, actual entrenador del FK Bakú. Y seleccionador actual de Letonia tras un breve paso por el Spartak de Moscú. Desde este año, 2011, compagina su tarea en Bakú con su trabajo como seleccionador, al que volvió el año 2007. Curiosamente Ivanovs y Verpakovski son habituales en sus convocatorias.

Pero esto no se acaba aquí. Sorprendentemente, en el Simurq Zaqatala aparecen dos letones más. Son Andrejs Rubins y Kristaps Grebis. Este último, Grebis, es otro jugador más que ha pasado por el Liepajas Metarlurgs, también en dos ocasiones, otro más que llegó a coincidir con Ivanovs y Karlsons en ese mismo club. Su trayectoria fuera de Letonia se reduce a 4 partidos en el Oxford United, un paso por el AEL Limassol sin debutar en competición oficial y 5 partidos en otro equipo de Azerbaiyán, el Kapaz PFC. Sin embargo, debutó con la selección en 2008 y espera que Starkovs le vea a menudo ahora que está jugando en el mismo país que el seleccionador letón.
El otro jugador letón es Anrejs Rubins, segundo jugador con más partidos jugados con la selección de Letonia (115), sólo por detrás de Astafjevs. Rubins también jugó en otros equipos con mayor nombre en el panorama europeo como el Crystal Palace o el Spartak de Moscú, pero ya es un habitual de la liga de Azerbaiyán, pues también ha jugado en otros dos equipos del país como son el Inter Bakú (equipo actual de Karlsons) y el Qarabag, equipo en el que encontramos a otro jugador letón.

Este jugador es el portero Pavels Dorosevs, que juega en el Qarabag, equipo de una ciudad destruida por la guerra con los armenios, de hecho una ciudad fantasma. Para saber más información, Toni Padilla ya escribió sobre la situación de este club (en catalán). Dorosevs juega en el Qarabag desde 2009, y es un portero habitual en las convocatorias de la selección letona, pese a que no ha debutado todavía. Quizá esto se deba a que ha ido dando tumbos entre varios equipos de la liga letona antes de marcharse de su país, a una liga que dudosamente debe tener mayor nivel. O quizá porque compite con Andris Vanins, portero del Sion, donde coincidió con Mpenza. Y la competencia es difícil, porque nació el mismo año que Dorosevs. Ambos son del año 1980. Como Mario Rosas. O como Xavi Hernández.

PD: En los comentarios, más concretamente en el segundo, he añadido otros jugadores y entrenadores que también juegan en la liga de Azerbaiyán pero que quedan fuera de este círculo. El nombre más destacado es Tony Adams, que hasta hace muy poco estaba entrenado en Azerbaiyán.

martes, 15 de noviembre de 2011

Miedo

Miedo a perder por una diferencia aún mayor ahora que toca visitar el estadio del rival, que goza de una cómoda ventaja. Miedo a tirar por la borda una gran fase de grupos que te ha dado la oportunidad de gozar de un momento histórico, pese a que pensar en la clasificación es una utopía. Miedo a encajar un empate a goles en casa que te haría ver la Eurocopa, que no hace tanto estuvo tan cerca, por la televisión. Miedo a que te puedan remontar una eliminatoria prácticamente cerrada. O el temor opuesto, que te marquen un gol en contra que te dificulte enormemente un partido que podría ser histórico.

Por mucho que ya estén virtualmente fuera de la Eurocopa en dos eliminatorias sentenciadas, Turquía y Estonia tienen sus miedos. Temen hacer el ridículo. Estonia teme, en especial, encajar otra goleada más que empañe el mejor momento de su historia futbolística. Turquía, más que por la imagen que pueda dar su fase de clasificación, teme por su orgullo. Teme por ese orgullo que le llevó lejos en 2002 y, en especial, en 2008 que no apareció en el último partido contra Croacia.

Sin embargo, los temores de República Checa, Montenegro y Portugal son distintos. Los checos temen que su buen partido en Praga no haya servido para nada, mientras que los montenegrinos temen la posibilidad de encajar un gol que pueda arruinar una histórica y difícil, pero todavía posible, remontada. Portugal también teme los goles en contra, porque un empate con goles en Lisboa los dejaría fuera de la Eurocopa. Bosnia, pese a que pueda parecer extraño, no tiene nada que perder y tiene mucho por ganar.

A falta de pocas horas para que empiecen los partidos de la segunda ronda de las repescas de cara a la Eurocopa de Polonia y Ucrania, casi todos los equipos tienen sus temores. Cada equipo sufre, en menor o en mayor medida, cierto nerviosismo que puede notarse en los tensos partidos de hoy. La experiencia puede reducir esta sensación, pero no eliminarla completamente. Ya falta muy poco y parece que ya quedan muy pocas cosas en juego. Puede que sea así, pero no todos los equipos piensan lo mismo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Vassiljev, la esperanza de Estonia

Estonia estaba perdiendo por 1-0 en Windsor Park, Belfast. Corría el minuto 65 de partido y la selección visitante tenía más el balón, pero apenas creaba oportunidades. Al seleccionador le quedaba una única bala en la recámara, iba a salir Konstantin Vassiljev. Y, sorprendentemente, se marchaba Kink, uno de los jugadores más destacados en el equipo visitante, de los pocos que había sido capaz de hacer algo distinto.

Sin embargo, el cambio resultó ser acertadísimo. Primeros toques de balón de Vassiljev y Estonia empezo a crear oportunidades. El juego se volvió más fluido y llegó el empate, de penalti, provocado y transformado por Vassiljev. Pocos minutos después llegó el 1-2, un golazo, segundo de Vassiljev, y el sueño estonio se empezó a hacer realidad. La victoria de Eslovenia en Serbia acabaría de redondear una gran fase de clasificación unos días más tarde.

La fortuna del sorteo de la repesca ha emparejado a Estonia con el otro equipo de la isla de Irlanda, la República de Irlanda. Pero esto no deja de ser un momento histórico para el fútbol estonio, que nunca había estado tan cerca de una gran cita como esta Eurocopa de Ucrania y Polonia. Mañana, en A. Le Coq Arena, Estonia va a jugar el partido más importante de fútbol que se haya disputado nunca en su país. Con un conjunto de jugadores compacto y bastante interesante, jugando la mayoría fuera de la liga local, esta selección estonia no puede permitirse dejar pasar la mejor oportunidad de su historia. Porque difícilmente van a tener una igual.

Quizá por eso en Tallinn confíen en Kink. Y en Klavan. Y en Piiroja. Y en Vunk. Y también en Dmitrijev. Y en el buen bloque que forman otros jugadores como Kruglov, Purje o Teniste. Pero, sobre todo, la población de 1,3 millones de habitantes estonios confiará en Vassiljev. Porque ha marcado 5 goles en la fase de clasificación en la que ha jugado 9 partidos. Y porque él fue quien, en 25 minutos, llevó a una Estonia que estaba prácticamente fuera de la Eurocopa a una repesca histórica. Y, aunque rival sea un rival complicadísimo, la esperanza es lo último que los estonios van a perder. Aunque es una lástima que Mart Poom no haya podido formar parte de esta gran historia, veremos si de final feliz.

Estonia 35% - 65% República de Irlanda

PD: Mañana se juegan los primeros partidos de la repesca. También se juegan el Bosnia-Portugal, Turquía-Croacia y República Checa-Montenegro. Mis porcentajes son Bosnia 45%-55% Portugal, Turquía 52%-48% Croacia y República Checa 40%-60% Montenegro.

domingo, 30 de octubre de 2011

Disfrutar sufriendo

Es un derby con mucha rivalidad. Lo demuestra el ambiente, lo demuestran las reacciones posteriores al 4-1 en el primer duelo directo esta temporada. También lo demuestra la alineación del equipo local, que tiene un partido europeo importante el próximo jueves. Pocas cosas importan en Eslovenia cuando hablamos de un Maribor-Olimpija Ljubljana.

El ritmo e intensidad son los grandes protagonistas del partido. Están sobre el césped los mejores jugadores de la liga y todos trabajan para conseguir una victoria que contente a su afición y haga enfadar a la rival. Pero la tensión es tan grande que, tomándose la justicia por su mano, Mezga pierde los papeles y le da un golpe de cabeza a un rival. Crecen los problemas y más cuando encajas el primer gol (golazo, aunque en ese momento no lo sepas apreciar) seis minutos después. Se te cae el mundo encima.

Llega la alegría local con el gol de Ibraimi poco antes del descanso. Pero los cuatro minutos de añadido dan para mucho, para tanto como para que Valencic vuelva a adelantar a los visitantes. Te la ha líado Vrsic, el mejor jugador de la liga, en la frontal del área y tu portero ha fallado cinco minutos después de que te burlases del regalo del otro portero, Dzafic, en la jugada del empate.

Pero quedan 45 minutos, un mundo por delante. Tu equipo le pone intensidad, ritmo y ganas. Acorta las distancias en el juego, dominado por el rival durante gran parte de la primera mitad. Ya no parece que juegues con diez y el rival no te crea peligro. Te creces cuando uno de los mejores jugadores del partido, Cvijanovic, mete un gran gol. Has pasado de gritarle al central que condujo la contra hasta el área contraria a celebrar el golazo que ha marcado el jugador al que ha asistido.

Se acaba el partido y te quedas satisfecho. Has sufrido al final, cuando el Olimpija estuvo cerca del 2-3. Pero tu equipo te ha brindado un gran espectáculo, lo ha dado todo y ha estado cerca de ganar. El crack del equipo, Ibraimi, no ha brillado como en otras ocasiones, pero ha marcado un gol importante y ha dejado detalles de calidad mezclados con una total entrega. Tavares, el capitán, ha hecho uno de los mejores partidos que se le recuerdan, luchando ante todos los defensores rivales, protegiendo el balón con su vida y jugando de espaldas como un jugador TOP Cvijanovic, además de haber completado un gran partido, te ha obsequiado con el mejor gol de la tarde . Trajkovski y Milec, tus jóvenes laterales, han demostrado que estos grandes partidos no se les quedan pequeños. Y también, una vez acabado el partido, piensas que has disfrutado con las incorporaciones por la banda derecha del jovencísimo lateral Jovic, con los geniales pases de Vrsic o con el bellísimo gol de Skerjanc que supuso el 0-1. Acabado el partido, se combina esa sensación de haber disfrutado del partido pese al constante sufrimiento. Ahora toca pensar en la Europa League, en buscar la primera victoria tras el empate en la pasada jornada...

sábado, 29 de octubre de 2011

Los problemas de Roberto

Ya han pasado diez jornadas de la Premier League y el Wigan es el último equipo de la clasificación. Con 5 puntos de 30 posibles, las cosas no pintan nada bien. Y menos teniendo en cuenta que lleva 7 jornadas sin sumar. La bola de nieve del Wigan parece crecer semana tras semana, cada día es más difícil de frenar. Con cada partido que pasa en el que el Wigan no consigue sumar ningún punto, el problema crece y la solución parece estar más lejos. Aquí intentaré resumir los principales problemas de Roberto Martínez (bastante relacionados entre sí), que tiene la difícil tarea de levantar a un equipo hundido.

1.- Bucle negativo
El Wigan hace tiempo que entró en una preocupante racha negativa. Tras conseguir 5 puntos en las primeras 3 jornadas, dejando buenas sensaciones, parecía que la temporada podría ir algo mejor. Pero no; todo va a peor. Son 7 partidos consecutivos perdiendo en liga, cada vez más lejos de la victoria. Esta mala racha afecta a los jugadores, que tienen menos confianza y están menos acertados. Poco a poco se ha ido contagiando y parece que nadie se puede librar de ella. Sea en ataque o en defensa, el Wigan ha entrado en un duro momento psicológicamente hablando, están cerca de creerse que si algo puede ir mal, irá mal.

2.- Puntos
El Wigan de Roberto Martínez está acostumbrado a luchar contra la adversidad. A estar más de media temporada en zona de descenso, pero siempre relativamente cerca de la salvación. Con estos 5 puntos, empieza a existir el riesgo de que la salvación se empiece a alejar, dejando a un grupo de 3, 4 o 5 equipos descolgados e incapaces de salir de la parte baja de la clasificación. Esa cifra de 5 puntos, que no aumenta desde la tercera jornada, va pesando cada vez más en el equipo, en la afición y en el entrenador.

3.- Falta de puntería
Uno de los grandes problemas del Wigan. Sin Charles N'Zogbia, máximo goleador la pasada temporada con 9 tantos (los mismos que Rodallega), nadie ha asumido la responsabilidad. Es cierto que Franco Di Santo ya ha marcado más goles que la temporada pasada (3 este año), pero nadie lo acompaña. Rodallega todavía no se estrenado, tampoco Sammon. Sólo Ben Watson en la primera jornada (de penalti) y Diamé (con dos tantos) han sido capaces de marcar algún gol esta temporada. Tresde estos cuatro goles fueron en las tres primeras jornadas.

4.- Fragilidad defensiva
Si no eres capaz de marcar, bueno es intentar mantener la puerta a cero para conseguir un punto. Pero el Wigan no se caracteriza por tener una buena defensa. La temporada pasada sólo fue capaz de dejar la portería a cero en 5 ocasiones en liga, por 2 en lo que va de temporada. 17 goles en contra, 16 de ellos en los últimos 7 partidos de liga, son cifras bastante decepcionantes.
Falta contundencia atrás, y eso que Al Habsi está rindiendo a un nivel excepcional bajo palos, y, en goles como el segundo del Fulham hoy, la línea defensiva tiende a ser pasiva y blanda con los delanteros rivales. Uno de los eternos debe de este equipo.

5.- Pobre rendimiento individual de los jugadores clave
En ataque hemos visto que el Wigan empezó relativamente bien la temporada. Moses empezó a un gran nivel, luciéndose y fintando con asumir la responsabilidad de ocupar el puesto de N'Zogbia. Pero para ello necesita rendir mejor que en los últimos partidos y marcar goles. Igual que Di Santo, que hizo un buen partido contra el QPR, marcó contra el Everton pero sigue siendo un delantero bastante limitado. Y, cuando no aparece tu mejor delantero para marcar las diferencias, el Wigan lo nota. Si Rodallega no marca (10 y 9 goles en las dos últimas temporadas) el equipo lo nota demasiado. Poco importa que tengas unos grandes centrocampistas, que Watson haga grandes partidos si lo que falla es lo que al final te hace ganar o perder puntos.

6.- Creciente ansiedad
Cuando juegas bien un partido y lo acabas perdiendo, puede ser mala suerte. Cuando te pasa dos veces consecutivas, hay que mirar un poco más lejos. Y si además no puntúas cuando juegas bien, menos puntos consigues cuando juegas peor. La necesidad de conseguir un resultado positivo para romper la mala racha crece día tras día y puede acabar siendo contraproducente.

7.- Calendario
Lo peor es que, mirando el calendario que se avecina, poco tiempo tiene el Wigan para reaccionar. Es vital sumar algún punto en noviembre (Wolverhampton, Blackburn y Sunderland), porque el Wigan juega contra dos rivales de la zona baja. Y, además, porque en noviembre se avecina un calendario horrible con partidos contra el Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester United y Stoke. Un contexto poco favorable para iniciar una buena racha de resultados. Así es difícil ser optimista

Habrá que que esperar que se cumpla lo que ha dicho Roberto Martínez tras la derrota de hoy: "Once we get our first positive result, everything will change". Quizá, si se rompe la mala racha con un primer resultado positivo, todo empiece a cambiar. Pero para que se produzca este cambio, hay que conseguir puntuar. Pero poco a poco van pasando las jornadas y son menos los puntos que quedan por sumar...

domingo, 23 de octubre de 2011

Un partido para recordar

Esta tarde pudimos disfrutar de un maravilloso Hannover 96-Bayern München. Se preveía un partido complicado para el Bayern porque jugar contra el Hannover nunca es cómodo. Y menos en su casa. Y el partido no sólo no decepcionó, sino que me sorprendió muy gratamente, haciéndome disfrutar como pocas veces había disfrutado esta temporada con un partido de fútbol.

El Hannover demostró ser un equipo muy serio y muy bien trabajado. Llevan demostrándolo durante el último año y hoy, en un partido de máxima exigencia, demostraron que no son un rival fácil. Buscando la espalda de la defensa visitante, también hicieron mucho daño por la banda izquierda de Schulz (Rausch en el segundo tiempo) y Pander. Pero también estuvieron geniales Stindl por la banda derecha y Schmiedebach en el medio centro, cuajando grandes actuaciones.

El Bayern, por su parte, no jugó un mal partido. Pero se encontró con cuatro factores decisivos en su contra: un penalti infantil de Lahm que provocó el 1-0 de Abdellaoue, una expulsión algo controvertida y algo exagerada de Boateng cinco minutos más tarde, un gol del Hannover con mucha fortuna al inicio del segundo tiempo y un excepcional Ron-Robert Zieler bajo los palos del equipo rival.

Pese a estos cuatro factores decisivos, el Bayern luchó contra ellos. Como el héroe de la tragedia griega que, pese a ir perdiendo 2-0 y conocedor de un resultado difícilmente remontable, sigue luchando hasta el final, remando para morir en la orilla. La segunda mitad fue simplemente excepcional. Con el Bayern atacando, luchando, intentando que su mejor nivel técnico se reflejara en el marcador. Sin estar especialmente brillante ninguno de sus futbolistas a nivel individual, crearon ocasiones de gol y estuvieron muy cerca del empate. Marcó Alaba en el minuto 83 y casi empata con un disparo de falta en el último segundo. El gol llegó algo tarde, pero fue suficiente para meter el miedo en el cuerpo de un equipo con las ideas muy claras y que golpeaba con fuerza cada vez que llegaba al área contraria

Lo espectacular del partido reside en la tensión, la intensidad y la lucha que ofrecieron ambos equipos. Un espectáculo de digno visionado, de esos que marcan. Ver al Bayern, indestructible líder alemán, perder ante un rival teóricamente inferior. Pero, pese a la derrota, el Bayern no debe convertir este resultado en un drama. Hicieron todo lo que pudieron para empatar, pero no tuvieron fortuna. Lucharon, demostraron actitud, estuvieron metidos en el partido, fueron ambiciosos. Por partidos como éste, la Bundesliga es una de las ligas más espectaculares de Europa.

domingo, 16 de octubre de 2011

Dos años después...

Hoy hace 2 años que se acabó el Mundial sub 20. Por primera vez, un equipo africano se convertía en campeón del mundo sub 20. El campeón fue Ghana, que se impuso a Brasil en una tanda de penaltis en la que Daniel Agyei se convirtió en el héroe del partido. Souza, Maicon y Alex Teixeira fallaron los últimos tres penaltis de Brasil en una tanda de penaltis increíble. Sin embargo, dos años más tarde, los tres están jugando en Europa. Todo lo contario que el portero Agyei (o Agjei), que tras ir convocado con Ghana a la Copa África y al Mundial, poco se sabe de él.

Esta es la tónica de varios de los jugadores que vimos en ese Mundial sub 20 de Egipto. Un Mundial polémico ya en su inicio al empezar en setiembre, a media temporada, y no en julio o agosto. Dos años después, la perspectiva para analizar la trayectoria de varios de los jugadores que estuvieron ahí, de varias de las generaciones de algunas selecciones destacadas (o decepcionantes) es mayor que la que pude reflejar 7 meses después de ese Mundial, al final de temporada.

Ghana
Empecemos por el mejor jugador de ese Mundial sub 20: Dominic Adiyiah. Entonces en el Fredrikstad, equipo noruego en el que jugó un total de 8 partidos, y jugador desconocido por el mundo entero. En el Africano sub 20 quedó eclipsado por Osei (7 goles en 5 partidos), pero cuando llegó al Mundial no paró de marcar. En total, 8 goles, tres más que Koman, segundo máximo goleador del torneo. Tras ese torneo fichó por el Milan, equipo al que todavía pertenece, donde todavía no ha debutado. Se marchó cedido al Reggina, Partizan y ahora al Karsiyaka, último clasificado de la segunda división de Turquía. En los 24 partidos que ha disputado entre estos tres equipos, Adiyiah sólo ha marcado un gol. A su manera, es un caso que recuerda al de Freddy Adu, jugador de su misma edad que ya ha pasado sin éxito por Benfica, Aris, Mónaco y que estuvo jugando en la segunda división turcala temporada pasada.

La pareja de Adiyiah en ataque tampoco ha tenido demasiada suerte. Tras fichar por el Maccabi Haifa, y estar cedido en el Twente (donde no jugó ningún minuto), Ransford Osei está olvidado en el segundo equipo del Granada. Tras destacar en el Mundial sub 17 de 2007 (segundo máximo goleador con 6 goles) y debutar con la selección absoluta de Ghana ese mismo año, este jugador se ha quedado totalmente estancado. Caso digno de estudio.

En cambio, André Ayew y Emmanuel Agyemang-Badu parecen estar progresando a gran velocidad. El primero, uno de los hijos de Abédi Pelé, está rindiendo a un gran nivel en el Olympique de Marsella. Ya titular indiscutible, se ha convertido en un jugador muy desequilibrante por banda izquierda.
El segundo, mediocentro del Udinese, se está consolidando como una pieza importante en el equipo de Guidolin. Tras jugar sólo 8 partidos la temporada pasada, ya ha jugado los 5 que ha disputado el Udinese en liga.
Como estos dos jugadores, también hay otros como Inkoom, Opare o Jonathan Mensah que van medrando en sus respectivas carreras como futbolistas, aunque algo más alejados de los focos mediáticos.

Brasil
Finalista en 2009, llevó una plantilla altamente competitiva. Con el nombre propio de Paulo Henrique Ganso, hay muchos de sus jugadores que han dado el salto a Europa. Alan Kardec dio el salto al Benfica, el lateral zurdo Diogo está en el Anderlecht y Souza en el Porto. Sin embargo, las dos grandes potencias de la Europa del Este, Ucrania y Rusia, se han llevado a gran parte de los mejores futbolistas que disputaron el pasado Mundial sub 20. Maicon se fue al Lokomotiv de Moscú y otros Ucrania, a equipos como al Shakhtar Donetsk como Douglas Costa, Alex Teixieira y, en el caso de la estrella del Mundial sub 20, Giuliano, al Dnipro Dnipropetrovsk.

Hungría
La selección húngara, tercera en el torneo, hizo un Mundial sub 20 memorable. En esa selección, Koman aparte, el Liverpool contaba con 3 de los mejores jugadores del equipo: Németh, Gulácsi y András Simon. El caso del primero, es parecido al de Adiyiah y Osei. Tras destacar muchísimo en ese Mundial (en especial en un espectacular partido de cuartos de final contra Italia), parecía que podía llegar muy lejos. Tras irse cedido al Blackpool (1 partido) y AEK de Atenas, lo fichó el Olympiakos. Pero ni ahí ni en el Olympiakos Volos ha destacado y actualmente Németh se encuentra sin equipo.
El segundo, el portero, todavía pertenece al Liverpool, aunque está cedido al Hull City. Y el tercero pasó por el Córdoba y Excelsior holandés, pero sin demasiado éxito. Algo mejor le ha ido a su gemelo Adam, actualmente en el Palermo.
Aunque, sin lugar a dudas, el mejor de esa Hungría fue Vladimir Koman. Actualmente en la Sampdoria, en la Serie B, juega regularmente con su equipo y con la selección. Aunque no ha acabado de explotar, a sus 22 años todavía tiene una carrera posiblemente buena por delante, aunque no tan buena como muchos esperábamos.

Uruguay
Otra de las selecciones que nos maravilló en ese Mundial sub 20 fue Uruguay. Los mejores de ese equipo eran Nico Lodeiro, Jonathan Urretavizcaya y Tabaré Viudez. El primero, fichó por el Ajax poco después. Pero entre la aparición de Eriksen y las lesiones, apenas ha tenido oportunidades. El segundo, ya estaba en un buen equipo europeo, el Benfica. Sin embargo, no ha conseguido consolidarse ni en el Benfica ni en ninguno de los equipos en el que ha jugado cedido (Deportivo, Peñarol, Victoria de Guimaraes). Viudez, ex del Milan ya entonces, también rindió a un buen nivel. Pero también se ha quedado por el camino y sigue jugando en Uruguay (Nacional).
En cambio, otros jugadores que quizá no destacaron tanto como Abel Hernández, Gastón Ramírez, Aguirregaray o Coates han llegado a buenos equipos europeos como son el Palermo (Abel Hernández y Aguirregaray), Bologna (Ramírez) o Liverpool (Coates).

España
En el Mundial sub 20, España presentó un equipo competitivo. Con Sergio Asenjo a la cabeza, también estaban buenos jugadores como Laguardia, Ander Herrera, José Ángel, Fontás, Botía, Azpilicueta, Domínguez, Parejo o Jordi Alba (jugando como volante). Casi todos están en equipos de primer nivel, pero algunos tuvieron la mala suerte de encontrarse sin sitio cuando volvieron a su equipo, como fue el caso de Asenjo en el Atlético o Iago Falqué en el Bari. Otros, como Laguardia, han tenido mala suerte con las lesiones. Pero, pese a caer en octavos ante Italia, seguramente ésta sea una de las selecciones con jugadores más consolidados, varios de ellos campeones de Europa sub 21 el pasado verano.

Otros
Si miramos las plantillas que llevaron varias selecciones en ese Mundial, veremos a varios jugadores conocidos. Unos destacaron más en ese torneo, como Alvarado, Holtby o Rondón, y otros no tuvieron mucho tiempo para demostrar su calidad. Sin embargo, vemos como estos tres jugadores están jugando regularmente en buenos equipos de Europa (AZ Alkmaar, Schalke y Málaga respectivamente). De hecho, en Alemania hay varios jugadores que ya juegan regularmente en la Bundesliga como los gemelos Bender, Zieler o Mielitz. Otros, como Serero y Koo Ja-Cheol, también están en buenos equipos, pero jugando con menos regularidad en Ajax y Wolfsburg. U otros, como la selección de la República Checa de entonces, nos suenan porque muchos jugaron un buen Europeo sub 21 (Vacha, Vaclik, Mazuch, Celustka, Moravek, Pekhart o Chramosta) y van progresando y llegando a equipos cada vez mejores.

También hay otros a los que no he nombrado como Ighalo, Hernán Pérez, Piris, Romo u Orozco, buenos futbolistas que también siguen progresando. Dos años después de esa final entre Ghana y Brasil, muchos jugadores se han estancado. Algunos generaron tantas expectativas que no han podido soportar la presión. Otros, más discretos entonces, llegando desde más atrás, siguen progresando de manera constante. Pero, dos años después, no está mal echar la mirada atrás y ver hasta dónde han llegado. Quizá en 2013 los protagonistas del último Mundial sub 20 como Oscar, Dudú, Nélson Oliveira, Ortega, Lamela, Grenier, Lacazette o Mohamed Ibrahim se han quedado por el camino.