domingo, 26 de junio de 2011

Suman y siguen

Unas semanas después de ganar el Mundial, escribí sobre el trabajo hecho por la Federación, Santisteban y los demás seleccionadores de categorías inferiores que, habían empezado a formar y lanzar estos chavales que posteriormente nos harían campeones del mundo. Ayer, en una exhibición de fútbol, la selección española consiguió ganar a la de Suiza para proclamarse campeones de Europa sub 21 por tercera vez en la historia. Y es que la selección sub 21 hizo un gran partido y un excelente torneo. Si bien es cierto que se les atragantaron el partido inaugural y el de semifinales, al final esta joven selección española consiguió superar las adversidades para ganar el torneo.

El primer partido fue bueno. También fue difícil, porque el rival era Inglaterra, había mucho respeto y magníficos jugadores enfrente. El balón fue español y faltó profundidad. El gol de Welbeck al final del partido hizo que el partido hubiese parecido distinto al que vimos. Al equipo español le faltó velocidad en el toque, algo de profundidad y contundencia. Pero, pese ello, el partido no fue tan malo como se dijo y únicamente había que pulir detalles de cara a los siguientes partidos.

Y estos detalles se mejoraron en el segundo y el tercer partido, contra la República Checa y Ucrania respectivamente. El equipo español tocó mejor, más arriba y con mayor profundidad. Mata y Adrián rindieron a un gran nivel y la entrada de Muniain en el once titular le dio otro aire al equipo.

Luego, ya en semifinales, el equipo se enfrentó contra la sólida Bielorrusia, un equipo que recordaba al Sporting de Braga que llegó a la final de la Europa League. Un equipo sólido, de marcado carácter defensivo y que aprovechaba sus armas cómo buenamente podía. Hacía daño a balón parado, al contraataque y demostró que jugadores de ataque como Dragun, Nekhaychik o Perepechko eran peligrosos dado su buen nivel técnico. Y, cuando se ponían por delante en el marcador, era muy complicado marcarles algún gol. Su estilo de juego y su compactada defensa pusieron en problemas a España, y más tras marcar un gol en una jugada aislada. Finalmente, el equipo empató al final del partido y en la prórroga se impuso ante un equipo que ya se veía en la final.

Precisamente, en la final estaba Suiza, un equipo que había demostrado solidez a lo largo del torneo, un buen gusto para mover el balón y un buen ataque con Shaqiri, Emeghara y un enrachado Mehmedi. Ante España, no tuvieron el balón y defendieron con orden y con paciencia,esperando un contraataque, una conducción de Shaqiri o una jugada a balón parado. Buscaron minimizar las virtudes de España y, por momentos, lo consiguieron. Pero el centro de Dídac que remató Ander Herrera o la genial vaselina de Thiago (que si no hubiera ido dentro ahora hablaríamos de un jugador chulo y sobrado) marcaron las diferencias. España fue superior, pero no hay que olvidar que Suiza también tuvo sus claras ocasiones de gol en remates de Kasami, Tim Klose o Shaqiri.

Finalmente, Javi Martínez, el capitán de España, levantó el trofeo de campeones de Europa sub 21. España se proclamó con justicia campeón, pero los torneos de categorías inferiores no se acaban aquí. Este verano todavía quedan el Mundial sub 20 y el Europeo sub 19, torneos en los que participará España y en los que el equipo español es claro candidato al título. Veremos si lo consiguen. Ganas de hacerlo, de seguir sumando, las hay en los conjuntos españoles. Y lo mejor es que hay un relevo más que válido para la actual selección absoluta.

PD: Mi once inicial del torneo Europeo sub 21 sería Gutor (Bielorrusia); Montoya (España), Filipenko (Bielorrusia), Klose (Suiza), Dídac (España); Javi Martínez (España), Lustenberger (Suiza), Thiago (España); Mata (España), Adrián (España) y Shaqiri (Suiza)

sábado, 25 de junio de 2011

El día de las dos finales

Esta noche se acaba el Europeo sub 21. Un Europeo sub 21 con sorpresas y que hoy tiene dos finales. Una, que se disputará a las 3 de la tarde, en la que se decidirá la última plaza europea de cara a los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 y la otra, en la que se decide el título entre dos equipos que ya saben que estarán en la cita olímpica.


Bielorrusia disputará el partido por el tercer puesto tras haber puesto contra las cuerdas a la selección española. Por mucho que el resultado final fuera más o menos amplio (3-1), el equipo español no fue capaz de superar el muro bielorruso hasta el minuto 89, forzando así la prórroga. Finalmente, el partido se le hizo demasiado largo a un equipo que ya se veía en los Juegos Olímpicos y en la final del Europeo.

Si la hazaña bielorrusa, quizás el equipo con menor cartel del torneo, es sorprendente, no dejó de serlo la eliminación de Inglaterra, que no supo combinar las grandes individualidades que tuvo. Las lesiones de Carroll y Gibbs, además de la ausencia de Wilshere, afectaron al rendimiento inglés, faltada de la motivación extra que tenían los otros equipos con la clasificación para los Juegos Olímpicos. En el grupo de las decepciones podríamos incluir a la anfitriona, Dinamarca, que no consiguió su objetivo pese a jugar en su país o a Ucrania, un equipo con mucha calidad a nivel individual pero que no rindió a un buen nivel, sobre todo por el pobre nivel de algunas de sus estrellas como Konoplyanka y Yarmolenko. De hecho, los ucranianos sólo fueron capaces de marcar un gol contra la República Checa.


Precisamente la República Checa fue la selección del Grupo B que acompañó a España en las semifinales. Tras caer en la prórroga contra Suiza tras un genial disparo lejano de Mehmedi, los Juegos Olímpicos pueden ser un buen premio para este buen equipo, sólido y trabajador. Tiene destellos también a nivel individual y, por ejemplo, Vacha se prodigó como lateral derecho, en una posición en la que todavía no había jugado a lo largo del torneo. Contra Bielorrusia tienen que demostrar por qué tienen argumentos para estar en los Juegos Olímpicos.


Pero realmente el partido importante es la final entre España y Suiza, dos equipos de muy buen nivel técnico, con mucha calidad en la mayoría de sus jugadores. Ambos equipos tienen una buena defensa, buenos porteros, laterales que también hacen daño en ataque, un mediocentro defensivo de mucho nivel (tanto Javi Martínez como Lustenberger se están marcando un torneo excepcional), buenos jugadores para crear juego - aquí Thiago y Ander son algo superiores a Frei y Xhaka-, buenos jugadores de banda - los suizos, más desequilibrantes con Emeghara y Shaqiri, que abusan más de la conducción y España con Mata, que busca más la asociación y Muniain, de un perfil regateador- y también tienen a dos delanteros que, pese a no ser unos goleadores natos, están en una buena racha.


Precisamente por todo esto, la final va a estar muy igualada, con dos equipos de muy buen nivel y bastante parejos en la mayoría de posiciones. Además, el estilo de juego de ambos equipos es parecido, buscando mantener el balón y atacar a través de posesiones largas culminadas con buenos pases entre líneas o con disparos lejanos. Espero que sea una final que cumpla las expectativas creadas por las dos mejores selecciones a lo largo de este Europeo sub 21.


España 50% - 50% Suiza

jueves, 23 de junio de 2011

Parejas de futuro... pero también de presente

En un Europeo sub 21 en el que no han destacado en exceso los delanteros, una de las posiciones más bien cubiertas en muchas de las selecciones ha sido la del central, la de la pareja de centrales. Sobre todo en las selecciones de Inglaterra, España, la República Checa y Suiza.

Empecemos por Inglaterra, la selección que será anfitriona de los Juegos Olímpicos y que tenía "una motivación menos" que los otros 7 equipos del Europeo sub 21, ya que no se jugaba estar en los Juegos Olímpicos. Su ausencia en las semifinales ha hecho que se tenga que jugar el partido por el tercer y cuarto puesto, partido que disputarán Bielorrusia y República Checa en busca del último billete disponible en este Europeo sub 21 para los Juegos Olímpicos.
Pero volvamos a la pareja de centrales de Inglaterra, formada por Phil Jones y Chris Smalling, ambos jugadores del Manchester United la próxima temporada. Una pareja formidable, formada por dos jugadores que se complementan bastante bien. El primero, es algo más lento, pero tiene una buena salida con el balón jugado, es fuerte, se coloca bien y se anticipa bastante bien. De vez en cuando tiene alguna laguna, pero Jones es un central de garantías.
El segundo, Smalling, es un central algo más rápido, también saca bastante bien el balón jugado y utiliza su velocidad para corregir los errores que pueda cometer el otro central. Ambos son buenos en el juego aéreo y son contundentes sin ser duros. Una de las mejores parejas del torneo, pese a no estar en semifinales.

En España, tenemos la pareja formada por Alberto Botía y Álvaro Domínguez. La pareja titular a lo largo de todo el torneo, con dos centrales que sacan bastante bien el balón jugado, aunque Botía se prodiga más (y mejor) con los balones largos. Ambos son corpulentos, altos, buenos por alto y seguros, son dos centrales fiables que cometen pocos errores por partido. Botía ha destacado algo más en este torneo, pero Domínguez también ha rendido a un buen nivel en este Europeo sub 21. Su seguridad en defensa ha sido clave en España, y lo demuestran los dos goles encajados por el equipo español a lo largo del torneo (uno de ellos, en fuera de juego)

En la República Checa tenemos a otra pareja de centrales de muchas garantías, formada por Ondrej Mazuch y por Marek Suchý. La pareja de centrales de la República Checa se complementa muy bien y ambos han jugado juntos en múltiples ocasiones desde las categorías inferiores. Destacan por su buena colocación, que les permite compensar su falta de velocidad. Se anticipan bien y tampoco son malos con el balón en los pies. Además, son potentes en el juego aéreo y cometen pocos errores. Pese a ello, a veces, cuando salen fuera de posición, hacen alguna entrada dura a destiempo. Sin embargo, son la base del equipo que ha llegado a las semifinales y transmiten intensidad al resto de su equipo durante los partidos.

Para acabar, Suiza, finalista junto a España, tiene otra pareja de centrales soberbia, formada por Timm Klose y Jonathan Rossini. Ambos son una pareja de centrales muy sobria, que mueve bien el balón y que cometen pocos errores. Son contundentes en defensa - que no duros-, dominan el juego aéreo y no se complican la vida. Se anticipan bastante bien y pocas veces te fijas en ellos por sus errores. Personalmente, Klose es el que más me gusta de los dos. Un ejemplo del buen rendimiento de esta pareja de centrales es que este equipo todavía no ha encajado un solo gol en todo este Europeo.

Así pues, este Europeo sub 21 nos ha dejado buenas parejas de centrales jóvenes. Además, también hemos visto a otros buenos centrales como Filipenko (Bielorrusia), Rakitskiy (Ucrania) o Zanka Jorgensen (Dinamarca), aunque éstos están peor acompañados. La mayoría de ellos tienen 22 o 23 años - Phil Jones, el más joven de todos, apenas tiene 19 años- y un futuro prometedor por delante. Pese a ello, ya son centrales muy buenos en el presente -ya lo han demostrado en este Europeo sub 21- y todavía van a ser mejores en un futuro no demasiado lejano.

martes, 21 de junio de 2011

Plasmando la superioridad

El pasado sábado empezó el Mundial sub 17, cuyo inicio ha coincidido con el tramo final del Europeo sub 21. Sin embargo, esto no ha evitado que ya se hayan jugado diversos partidos destacados como el Francia-Argentina, el Corea del Norte-México o el Brasil-Dinamarca. Precisamente, este último era el más atractivo de todos. Tanto por el espectáculo que promete Brasil, sobre todo en categorías inferiores, y por el buen nivel demostrado por Dinamarca en el Europeo sub 17 del pasado mes.

Sin embargo, Dinamarca pareció un peor equipo ante una selección brasileña que dominó el partido. La primera mitad estuvo más igualada, pero el equipo brasileño llegaba algo más a portería, de manera más directa, con menos toque, a más velocidad y con mayor peligro. Dinamarca tenía algo más el balón y creó un par de ocasiones de gol en la primera mitad, sobre todo una de Norgaard tras un magnífico pase de Olsen u otra de Fischer tras una jugada personal. Pero Charles, el portero de Brasil, apareció para desbaratar las ocasiones del equipo danés.

En la otra portería, Korch se mostró menos seguro. En la primera mitad, Ademilson lo sorprendió con un disparo desde fuera del área, que botó delante del portero danés y se coló dentro de la portería tras tocar el palo. En la segunda mitad, con una selección de Brasil que demostró una mayor superioridad, llegó el segundo gol brasileño. Poco después de una jugada en la que Dinamarca pidió penalti por mano de Matheus, Ademilson le dio un pase medido a Wallace, lateral derecho, que le dobló por su banda y le pegó fuerte al primer palo. Una vez más, Korcher pudo hacer algo más para evitar el gol. Finalmente, con una selección de Dinamarca ya entregada, llegó el tercero, obra de Ademilson tras una buena maniobra en la frontal del área.

Precisamente, Ademilson completó un gran partido. Fue el más destacado de Brasil por sus dos buenos goles y por su precisa asistencia en el segundo gol de su equipo. Demostró buenas maneras, puntería y contundencia arriba, algo necesario para cualquier equipo que quiera ganar el torneo. Otro jugador destacado fue el portero brasileño Charles, que hizo más de 5 paradas de bastante mérito, evitando que Dinamarca marcara en momentos clave del partido. Entre Charles y Ademilson estuvo en juego el honorífico premio de mejor jugador del partido. Además, Lucas Piazón y Adryan dejaron buenos detalles en ataque. Sobre todo el primero, que destila clase en sus botas y en su conducción de balón. Es un jugador elegantísimo que ya está fichado por el Chelsea.

En Dinamarca, vimos menos cosas. Aaquist se incorporó bastante por la banda derecha, pero el lateral danés apenas tuvo peso en el partido. Algo parecido a Amankwaa, el volante diestro danés, que intentó hacer la guerra por su cuenta sin suerte ante un buen Emerson. Norgaard y Fischer dejaron más detalles cerca del área danesa, pero definitivamente éste no era el partido ideal para el equipo danés. Dentro de las decepciones entran Zohore y Durmisi, prácticamente inéditos en todo el partido. Pese a ello, todavía tienen opciones de meterse en octavos de final y sería decepcionante no ver al equipo danés en la segunda fase del torneo.

sábado, 18 de junio de 2011

El joven más veterano y el veterano más joven

Marcel Gecov, nacido en Praga el 1 de enero de 1988, es el jugador más viejo de este Europeo sub 21. Este centrocampista, titular en los dos partidos que ha disputado la República Checa, pudo haberse quedado a unas horas de ser demasiado mayor para disputar este torneo. No es un jugador brillante, pero trabaja en el centro del campo para permitir que los dos centrocampista que le acompañan, presumiblemente Vacha (sancionado para el próximo partido) y Moravek, estén más liberados del trabajo defensivo. Es un jugador luchador, sin demasiado talento, pero que se esfuerza al máximo para serle útil a su equipo.

Connor Wickham, nacido en Hereford el 31 de marzo de 1993, es el jugador más joven entre los 184 jugadores convocados por las 8 selecciones que juegan este Europeo sub 21. Es el único jugador nacido en 1993 y hace apenas 2 meses y medio que obtuvo la mayoría de edad. Todavía no ha disputado ningún minuto en todo el torneo y quizás no llegue a debutar. Junto a McEachran, era el único campeón del pasado Europeo sub 17 que tenía opciones de llegar al Europeo sub 21. Un salto muy grande para alguien tan joven, pero sus 37 partidos (y sus 9 goles) con el Ipswich le han valido una merecida convocatoria. Connor sabe que no es lo mismo competir con futbolistas de 23 años (o incluso mayores) que con otros de 17 o 18 y ya lo ha sufrido esta temporada en The Championship. Es un jugador potente para su edad, contundente arriba y muy prometedor. Tendrá un par de Europeos sub 21 por delante para demostrar su nivel, pero está claro que es un talento precoz adelantado a lo normal para su edad.

Mañana, en el Inglaterra-República Checa del Europeo sub 21, ambas selecciones buscarán la victoria para estar en semifinales. El empate favorecería a la República Checa, siempre que Ucrania no ganara a España por un gol de diferencia. Inglaterra, en cambio, necesita ganar para estar en las semifinales. No está en juego su presencia en los Juegos Olímpicos, pero sí que siguen siendo un claro candidato al título pese a sus dos decepcionantes partidos contra España y Ucrania. Si mañana Inglaterra necesita marcar en los últimos minutos para estar en semifinales, no tengo ninguna duda que Wickham y Gecov, el jugador más joven y el más viejo de este Europeo sub 21, se van a ver las caras en el césped. Sin embargo, es una lástima para estas selecciones que esta coincidencia no se pueda repetir también en la final, pues sólo una de ellas podrá estar en semifinales.

martes, 14 de junio de 2011

La enorme diversidad suiza

13 de 23. Estos son los jugadores de la selección alemana sub 21 que ganaron el pasado Europeo sub 21 que tenían un padre, una madre de otro país que no fuera Alemania (o incluso nacieron en otro país). De los 11 jugadores que fueron titulares en la final contra Inglaterra, sólo Neuer, Hummels, Sandro Wagner y Höwedes tenían una única nacionalidad, la nacionalidad alemana. De los demás, Özil es la tercera generación de una familia turco-alemana, Beck nació en Rusia y Boenisch ha debutado con la selección de Polonia, por poner tres ejemplos.

En este Europeo sub 21, Suiza está siendo una de las selecciones más destacadas hasta el momento. Es la única selección que ha sumado los 6 puntos posibles en su grupo y, a falta de lo que haga esta tarde la República Checa, en todo el torneo. Esta selección, además de por el buen rendimiento colectivo, el talento de Shaqiri, la velocidad de Emeghara y las paradas de Sommer, destaca por ser una selección multicultural, con distintas nacionalidades conviviendo y representando a un mismo país: Suiza.

Si entramos en detalles, 16 de los 23 convocados han nacido en otros países o tienen una doble nacionalidad al tener a un familiar cercano (padre o madre, generalmente) de otro país. Un total de 13 nacionalidades están representadas a través de distintos jugadores: Nigeria (Emeghara), Croacia (Pavlovic), Bosnia (Gavranovic), Italia (Daprelà, Derardi y Costanzo), Kosovo (Abrashi y Shaqiri), Alemania (Klose), España (Fickentscher), Venezuela (Feltscher), Albania (Xhaka, nacido en Kosovo, y Mehmedi, con familia de Macedonia también), Macedonia (Kasami, padres albaneses), Túnez (Ben Khalifa) y el pueblo lapón (Hochstrasser), además de la nacionalidad suiza, evidentemente.
Si poníamos a Alemania como ejemplo, en Suiza sólo Sommer, Affolter, Siegrist, Rossini, Koch, Lustenberger y Frei (he leído en alguna web que también tiene la nacionalidad alemana, pero no lo he podido contrastar) son los únicos jugadores que únicamente tienen la nacionalidad suiza.

Y, pese a esta diversidad, el equipo está unido y juega como un buen bloque. Cada jugador aporta sus cualidades y todas se suman para el bien del equipo. Pero no deja de sorprender que estas selecciones multiculturales saquen estos buenos resultados. A un paso de semifinales, Suiza es una de las favoritas para ganar este Europeo sub 21, junto con las dos selecciones del Grupo B que pasen a semifinales. Quizás la posibilidad de tener más jugadores entre los que escoger -incluyendo las distintas nacionalidades-, cada uno con sus características, con sus virtudes y con sus defectos, permite a estas selecciones que cuidan los talentos que vienen de otros países utilizarlos a su favor. Igual que en la selección campeona del mundo sub 17 el pasado 2009, una de las virtudes de Suiza es ésta, su diversidad. Si siguen cuidando así a sus talentos, intentando que se escape el mínimo número posible de jugadores hacia sus países de origen, pueden consolidar esta base que va a dar muy buenos resultados a medio y a largo plazo. La base es muy buena y los resultados (en la absoluta) van a acabar llegando.

lunes, 13 de junio de 2011

Bastó con 45 minutos

Con muchos menos focos que el España-Inglaterra que se disputó unas horas más tarde, el República Checa-Ucrania del Europeo sub 21 también tenía sus puntos de interés. Pese a que las alineaciones nos dieron más de una sorpresa, con Garmash y Moravek en los banquillos de inicio, ambos equipos tenían a jugadores muy competitivos, de buen nivel para derrotar a cualquier equipo.

En Ucrania estaban el mediocentro Stepanenko, los mediapuntas Yarmolenko y Konoplyanka, el delantero Zozulya o el central Rakitskiy, mientras que en la República Checa destacaban Horava, que había desbancado a Moravek del once titular, Vacha, el pichichi de la fase de clasificación Pekhart, o los consagrados centrales Suchy y Mazuch.

Sin embargo, la primera mitad no fue buena. Ucrania fue mejor, presionó arriba cuando perdía el balón, pero tampoco puso en muchos apuros a Vaclik. La República Checa tenía muy poco el balón y, cuando lo recuperaba, éste le duraba muy poco. Por eso, cuando entró Moravek en el segundo tiempo, sustituyendo a un discreto Horava. el partido cambió.

La República Checa pasó a controlar más el balón, a dominar la posesión. En el segundo tiempo, sólo con encontrar a Moravek, que se ofrecía en todos lados del campo, ya era suficiente para que te arreglara cualquier situación más o menos comprometida. Con facilidad, con sencillez, superaba a los rivales con sutiles pases. La entrada de Moravek nos permitió ver a un mejor Vacha, a un mejor Dockal y a un Celustka con más presencia en ataque. Con esta mejora, inevitablemente llegaron los goles de los checos. Ambos de Dockal poco tiempo después de que entrara Moravek.

Luego entró Biliy, de lo mejor de Ucrania por encima de un discreto Yarmolenko, un batallador Zozulya y el ayer lesionado Stepanenko. Precisamente, tras la lesión de Stepanenko, Rakitskiy actuó como mediocentro en la fase ofensiva, para así dotar a la selección ucraniana de una mejor salida y circulación de balón, pero esto también creó desajustes defensivos en la transición. Veremos si contra España Rakitskiy también ejerce este papel.

Finalmente, el partido acabó en 2-1 para la República Checa. Ucrania redujo las distancias al final y apretó, pero ya era demasiado tarde. Los brillantes 45 minutos de Moravek, que revolucionó el partido, fueron claves en la victoria checa. Bastó con tener al crack en el campo durante 45 minutos.