jueves, 9 de febrero de 2012

Pyotr Kachura o el bielorruso que unió Sheffield y Chengdu

Pyotr Kachura fue un jugador bielorruso internacional en 29 ocasiones con su selección que actualmente forma parte del cuerpo técnico del Dinamo de Minsk, equipo en el que se crió y se dio a conocer. Sin embargo, este bielorruso de 39 años tiene una historia curiosa que incluso él mismo quizá desconoce. Una historia inicial que da pie a muchas otras que se entrecruzan.

Su carrera empezó en el Dinamo de Minsk. Debutó a los 17 años, en 1989, pero luego estuvo un año (1993) jugando en uno de los otros equipos de la ciudad, el Dinamo-93. Por aquel entonces jugaban cuatro equipos de Minsk en la Primera División Bielorrusa, competición prácticamente nueva por la desaparición de la URSS un par de años antes. Entonces eran Torpedo Mogilev, Torpedo de Minsk, Dinamo-93 Minsk y el Dinamo de Minsk. De estos equipos actualmente sólo queda uno, el Dinamo de Minsk, que sigue jugando en Primera División junto al nuevo FC Minsk, fundado en 2006.

El Dinamo-93 fue fundado incialmente para ser el segundo equipo del propio Dinamo de Minsk, pero luego se independizó y sufrió varios cambios de nombre. Kachura jugó en ese equipo bajo el nombre de Belarus Minsk y Dinamo-93 en el año 1993. Sin embargo, un buen incio de temporada 93-94 le valió para volver al equipo en el que se formó en invierno, el Dinamo de Minsk, con el que ganó la liga esa temporada. Entonces el Dinamo de Minsk era el mejor equipo de Bielorrusia, reforzado por los seis títulos conseguidos por el equipo capitalino en los primeros siete años posteriores a la desaparición de la URSS.
Además, el Dinamo-93 firmó su mejor actuación en la Primera División Bielorrusa en esa misma temporada (1993-94), consiguiendo el subcampeonato. Kachura fue el máximo goleador de la categoría por primera y única ocasión ese mismo año con 21 tantos.

Sus quince tantos conseguidos en la siguiente temporada le valieron para consolidarse como uno de los delanteros del momento en el fútbol de la Europa del Este. Debutó en 1994 con la selección absoluta con 22 años y en 1995 marcó su primer gol ante Lituania, en un partido amistoso. En 1996 dio el salto a Inglaterra, para fichar por el Sheffield United.

Llegó y aterrizó en un equipo que en ese momento se encontraba en la League One, segunda categoría del fútbol inglés. De hecho, ese año junto al Sheffield estaban equipos como Wolverhampton, Bolton, West Bromwich Albion, Norwich, Queens Park Rangers, Stoke City o Manchester City, todos ellos actualmente en la Premier League. De hecho, otros como el Wigan, Fulham o Swansea estaban en cuarta división.

Volvamos a Pyotr Kachura, o, como se hizo llamar en Inglaterra, Peter Kachura. En su primera temporada, el Sheffield estuvo cerca de ascender a la Premier League. Acabó la temporada regular quinto, con la ayuda de los catorce tantos de Kachura. Eliminaron al Ipswich Town en los play-offs y tuvieron la oportunidad de jugarse el ascenso en Wembley contra el Crystal Palace. Pero allí empezó a hundirse el Sheffield United, que perdió en el minuto 90. Un gol de David Hopkin le dio al ascenso al Crystal Palace y sentenció al Sheffield a seguir como mínimo una temporada más en la segunda categoría del fútbol inglés. Por su parte, Hopkin debutaría con la selección escocesa y ficharía por el Leeds United, entonces en la Premier League, ese mismo año. Mientras, Pyotr Kachura tenía que conformarse con ser escogido como el mejor jugador de la temporada en el Sheffield y con marcar en Aberdeen contra Escocia su primer gol en partido oficial con su selección. Ese día Escocia ganó por 4-1, con dos goles de David Hopkin, sus únicos dos goles con la selección escocesa.

A partir de la temporada 96-97, todo fue a peor para el Sheffield, pero también para Kachura, que sufrió muchísimas lesiones que le impidieron jugar con cierta regularidad. El Sheffield se volvió a clasificar para los play-offs después de la decepción vivida ante el Crystal Palace, pero cayó en la eliminatoria previa a Wembley. Kachura no consiguió marcar ningún gol esa temporada y sus cifras nunca volvieron a ser las mismas en las dos siguientes temporadas. Seis y tres goles respectivamente, de más a menos. La única nota positiva, poder presumir de haber sido entrenador por Neil Warnock, entrenador que conseguiría el ascenso del Sheffield United a la Premier League unos años después, en la temporada 2005-06.

Sin embargo, llega la razón por la que este jugador se merece un post tan extenso. En marzo del año 2000, Kachura se marchó por la puerta de atrás, libre, del Sheffield United. Y se marchó a jugar en la liga de China, algo que muy pocos habían hecho hasta entonces. Su nuevo equipo sería el Chengdu Winiu, nada especial, ¡pero un equipo de segunda división china! Su cuento chino duró hasta agosto de ese mismo año, pero fue suficiente para que jugara 19 partidos y marcara cinco goles. Su llama se apagaría en el Dinamo de Minsk y el FC Sokol Saratov hasta que se retiró a los 33 años en su equipo de siempre, al que llegó a entrenar la temporada 2006-07.

Sin embargo, este equipo chino tiene su particular y controvertida historia. Poco después de que se marchara Kachuro, en 2001 se descubrieron una serie de amaños de partidos en la segunda división china, entre ellos la mejor victoria de su historia (11-2 contra el Sichuan Mianyang Taijii). Este amaño hizo que se intentara limpiar la imagen del club en la temporada 2002 y siguientes, pero el equipo siguió estancado en la segunda categoría del fútbol chino... hasta que en enero de 2006 llegó un empresario inglés para comprar el Chengdu. Llegó Kevin McCabe y compró el equipo para afiliarlo al suyo, entonces en la Premier League con Neil Warnock: el Sheffield United. Además, cambió el nombre del club, que pasaría a llamarse Chengdu Blades, en honor al apodo del equipo de Sheffield. Desde entonces se venden camisetas de este equipo chino en Sheffield y camisetas del Sheffield United en Chengdu, todo sea por el negocio. Además, no podía ser de otra forma, los colores de ambas camisetas son iguales, primera y segunda equipación.

Desde entonces, todo va a mejor en Chengdu. El equipo mejoró y consiguió ascender a la primera categoría del fútbol chino en el año 2007. Tras dos temporadas en la máxima categoría china, el equipo descendió por reincidir en la compra de partidos, pero no tardó en ascender de nuevo, junto al Guangzhou, uno de los nuevos ricos en China (actualmente juegan allí jugadores como Cléo, Darío Conca o Cho Won-Hee). Pese a ello, el equipo actualmente lo pasa muy mal para mantenerse en Primera y en 2011 volvió a descender de categoría, reflejando la inestable situación en la que se encuentra el equipo actualmente.

Sin embargo, Pyotr Kachura es el único futbolista europeo que ha jugado en Sheffield y Chengdu (Winiu o Blades). Es cierto que cuando jugó en el equipo chino no había ninguna relación entre ambos equipos, pero no deja de ser curioso que se marchara del equipo inglés al chino, de forma directa. Además hay que añadir que en el Chengdu han pasado jugadores como Bruno Cazarine, un trotamundos que jugó en el Terrassa, o Sven Meyer, un alemán que ha jugado con cuatro equipos distintos de Berlín. Sin saberlo, Kachura fue un pionero en emigrar al fútbol chino, donde ahora juega gente como Darío Conca, Nano, Rochemback o Nicolas Anelka, y relacionó por primera vez a Sheffield y Chengdu, equipo por el que se interesó McCabe posteriormente, en parte porque es un hombre de negocios que tiene especial interés (y varios negocios) en el mercado asiático.

Actualmente ambos equipos están pasando por un mal momento. El Sheffield, tras su paso por la Premier en la temporada 2006-07, está jugando en la League One, ahora tercera categoría del fútbol inglés. tras haber descendido la temporada pasada. Quizá sus trayectorias seguirán siendo paralelas y volverán a subir ambos la temporada que viene, que no estaría mal.

Desde que ambos equipos unieron sus caminos (y negocios), dos jugadores han seguido el camino marcado por Pyotr Kachura, que se marchó de Sheffield para aterrizar en Chengdu, ambas ciudades con una industria importante situadas en el corazón de sus respectivos países. El primero fue Li Tie, futbolista chino que jugó cerca de una treintena de partidos en el Everton. Sin embargo, sólo jugó un partido de la Carling Cup. El segundo fue Sun Jihai, que jugó más de cien partidos en el Manchester City. Fichó por el Sheffield United en 2008 y en 2009 se marchó cedido al Chengdu Blades. Ninguno de los dos llegó a causar el mismo impacto que Kachura, pero el camino ya había sido inaugurado por el bielorruso, de momento el único jugador europeo que se ha marchado de Sheffield camino a Chengdu. Como estos tres jugadores, seguro que vemos varios futbolistas más que siguen su camino en un futuro más o menos cercano.

domingo, 29 de enero de 2012

Diagnóstico de un equipo enfermo

El AZ Alkmaar empezó la temporada a un nivel espectacular. Era uno de los equipos del momento, consiguiendo 34 de los primeros 39 puntos de la temporada. 11 victorias, un empate en Amsterdam y una derrota en el campo del Twente en la segunda jornada de liga. Sacaban una distancia importante al segundo clasificado y parecía que podían volver a dar la sorpresa, ganando la liga como hace tres temporadas, cuando el equipo estaba bajo las órdenes de Louis Van Gaal.

Sin embargo, el pasado cuatro de diciembre se produjo un punto de inflexión en la trayectoria casi impoluta de el equipo de Alkmaar. El AZ perdió por 5-1 en el campo del Heerenveen, en un partido en el que el equipo se vio superadísimo por un rival que jugó a un gran nivel, con jugadores como Gouweleeuw, Viktor Elm o Narsingh rindiendo a un nivel excepcional. Esa derrota, más allá del resultado, dañó psicológicamente al equipo.

Desde ese día, el AZ sólo ha conseguido ganar un partido de liga, en casa contra el De Graafschap. Ha empatado otros dos partidos, contra Excelsior (aplazado por niebla) y Ajax y ha perdido otros dos partidos, en los campos de los modestos NAC Breda y Roda, esta última derrota ayer. Han perdido el liderato, ahora en manos del PSV. Planteada la situación, hay que buscar las causas y las soluciones a este problema.

Pese a estar el AZ cayendo en picado, aparentemente no han cambiado demasiadas cosas. Ha vuelto Martens en las últimas jornadas, un jugador que apenas había podido jugar desde el pasado mes de septiembre. Se ha marchado Wernbloom al CSKA de Moscú, pero esto no sirve para juzgar el mal momento del AZ, pues el centrocampista sueco ha jugado varios de los partidos jugados más recientemente. Sin embargo, quizá una de las posibles causas de esta mala racha esté en la delantera.

Altidore empezó la temporada a un gran nivel, pese a no marcar demasiados goles. Sin embargo, está perdiendo su puesto en el once titular ante Benschop, delantero potente, pero algo torpe. Ellos dos han sumado 7 goles en lo que va de temporada (5 Altidore y 2 Benschop). Menos goles que los que ha sumado Rasmus Elm en lo que va de temporada, dato que refleja los malos números de los dos delanteros del AZ.

La aportación goleadora en el AZ viene de los jugadores de segunda línea, de centrocampistas como Maher, Elm o Holman. Es bueno que los goles estén repartidos, pero quizá no que lo estén tanto. Muchos goles llegan a balón parado, aprovechando el gran golpeo de balón de Rasmus Elm, también jugador con más asistencias del equipo, cinco. Pero parece que con eso no va a ser suficiente.

Además, hay jugadores como Holman o Beerens que no están al mismo nivel que en las primeras jornadas, situación parecida a la de Altidore. Desequilibran menos por la banda, crean menos peligro, generan menos ocasiones de gol que hace unas semanas. Si ellos no están bien, el AZ Alkmaar se convierte en un equipo más previsible, necesitado del talento de Adam Maher y la visión de juego de Rasmus Elm para crear ocasiones. Pero, pese al rendimiento de los extremos, Gudmundsson tampoco consigue arrebatarles la titularidad.

Finalmente, buscando las causas del mal momento de forma del AZ, quizá se encuentren en su peor rendimiento defensivo. En las últimas seis jornadas de liga el equipo ha encajado 10 goles (5 contra el Heerenveen), más que en las 13 jornadas anteriores (8 goles). Sin embargo, los miembros que forman la línea defensiva han sido prácticamente los mismos durante toda la temporada. Sólo la lesión de Marcellis ha provocado un cambio en la defensa, siendo ahora Reijnen el lateral derecho titular desde finales de octubre. Pero esa baja tampoco esr la causa del mal momento del AZ, pues sin él el equipo encadenó tres partidos seguidos (Heracles, ADO Den Haag y Utrecht) sin encajar un sólo gol. Puede influir en el rendimiento del equipo, pero no tanto.

Así pues, queda otra posibilidad. Más allá del golpe moral que pudo recibir el equipo el día de la derrota contra el Heerenveen, quizá la causa esté en el rendimiento grupal. Creo que también hay que plantear la posibilidad de que el equipo haya rendido por encima de sus posibilidades durante la mayor parte de la segunda vuelta, alcanzando esa magnífica cifra de 34 puntos de los primeros 39 posibles. Seguramente su nivel real no fuera el que mostraron a inicios de temporada, aunque seguramente tampoco sea el que están mostrando en las últimas jornadas, con partidos realmente malos como el de ayer. Aunque tampoco les vendría mal un buen delantero, un goleador que se acercara a las cifras de Sigthorsson la pasada temporada. Mientras la situación siga así, el AZ Alkmaar seguirá cayendo en la clasificación, quedando cada vez más lejos del líder y quizá de las posiciones de Champions League.

miércoles, 25 de enero de 2012

Catarsis en Cardiff

La noche estuvo cerca de acabar en tragedia para los aficionados locales, ayer en el Cardiff City Stadium. El Cardiff City llegaba con desventaja al partido de vuelta de semifinales de la Carling Cup, ante el Crystal Palace. Se adelantó en el marcador, pronto, con gol en propia meta de Gardner, pero fue incapaz de marcar después. Llegó y llegó, creando mucho más peligro que su rival, pero el Cardiff no fue capaz de batir la portería de Speroni por segunda vez en el partido. Incluso los postes se aliaron en contra del equipo local, que demostró ser muy superior al Crystal Palace.

Pero, a diferencia de lo que ocurría en la mayoría de tragedias griegas, el público no fue al estadio conociendo el desenlace por adelantado, viendo repetido el partido por enésima vez. Sin embargo, a medida que iba avanzando el partido, parecía llegar la catarsis al Cardiff City Stadium, con los aficionados sufriendo, identificándose con sus propios jugadores, que parecían estar atados a un destino fatal: la tanda de penaltis.

La purificación del alma, así lo creían los griegos, llegó en la esperada tanda de penaltis, el momento culminante del espectáculo, en el que se decidía el futuro de ambos equipos: una final de Copa en Wembley. Pero, afortunadamente para la afición del Cardiff City, ésta no terminó en drama. Tom Heaton tuvo la oportunidad de redimirse tras fallar en el partido de ida en el gol del Crystal Palace, parando dos penaltis, casi tres, y siendo protagonista en el momento decisivo del partido.

Se hizo justicia con el equipo local, liderado por un magnífico Peter Whittingham. Pero la cruz fue la decepción que se llevó la afición visitante, que no dejó de animar a su equipo hasta el final, confiando en que su esfuerzo les valdría el pase a la final de Wembley. Ese estadio donde estarán Liverpool o Manchester City. Sin embargo, hasta que no llegue la final del próximo 26 de febrero los aficionados galeses del Cardiff City podrán ver repetido una y otra vez el partido, ahora ya conociendo el final de un partido con tanta tensión, un final feliz, afortunadamente para ellos. Y confiarán en que en febrero se repita una historia parecida en Wembley. O, como mínimo, con el mismo final, aunque eso implique sufrir durante 90 (o 120) minutos.

jueves, 19 de enero de 2012

La Copa de África: cuando lo mediático y lo desconocido se une

Este sábado empezará la Copa de África, esa competición de naciones que se juega cada dos inviernos y que es odiada por varios equipos que se quedan sin algunos de sus mejores jugadores. Sin embargo, para el público neutral, es una gozada poder disfrutar de una gran competición de selecciones a mediados de temporada, es un aliciente más.

El fútbol africano es uno de los grandes territorios desconocidos en el fútbol internacional. Tener la oportunidad de ver partidos de rondas de clasificación es complicado y quizá lo sea aún más tener información contrastada y fiable de los jugadores convocados, alineaciones y goleadores. Por suerte, esto es más fácil de seguir a través de redes sociales (Twitter es un ejemplo) en las que gente de las zonas más remotas del mundo habla sobre sus equipos.

Podemos saber que Libia, Sudán, Níger y Botswana se han clasificado en la Copa de África. Podemos saber los puntos que han sumado durante la fase de clasificación, su trayectoria y goleadores. Pero a la hora de valorar dichos equipos, es complicado porque el material es escaso y los jugadores, desconocidos. Por este tipo de cosas, la Copa de África es una gran oportunidad.

Ante las dificultades que hay para seguir el fútbol africano, en las próximas cuatro semanas podremos conocer más a fondo selecciones como Guinea Ecuatorial, Gabón, Sudán, Botswana o Libia, desconocidas (futbolísticamente) por la mayoría. Pese a la ausencia de selecciones del peso de Camerún, Nigeria, Sudáfrica o Egipto (ha ganado las últimas 3 ediciones), la competición sigue estando tremendamente igualada, con varios equipos candidatos al título y con la competición abierta a posibles sorpresas, revelaciones y decepciones.

Finalmente, la Copa de África también es una gran oportunidad para los propios jugadores. Para los jugadores que están en un gran momento de forma, como Demba Ba, para demostrar que pueden hacer algo grande con su selección. Para los jugadores que apenas están jugando con su equipo, como Chamakh, para demostrar que pueden jugar a un buen nivel y ser titulares cuando vuelvan. Para los jugadores jóvenes o poco conocidos, como Chemmam, que se pueden ganar una buena fama y quizás el interés de otros clubes. O para jugadores que actualmente no juegan en ningún equipo, como Feindouno, y que quizá todavía estén a tiempo de ganarse un buen contrato.

Por todo esto, la Copa de África de Gabón y Guinea Ecuatorial será muy grande. Hay cuatro selecciones que parten como favoritas: Ghana, Costa de Marfil, Senegal y Marruecos. La pugna por el título no debería andar muy lejos. Sin embargo, también hay que aprovechar esta Copa de África para intentar ver algo de todos los equipos, igual que con la Copa de Asia del año pasado. Porque quizá no volvamos a ver un partido de Níger hasta 2023.

Offtopic: Para saber más sobre la competición, hay muchas maneras de informarse. Personalmente he tenido la suerte de poder participar en dos proyectos ilusionantes para informar con mayor profundidad sobre este torneo.
El primero es el podcast de Global Fútbol (link), en el que hemos podido hacer un programa especial de la Copa de África, repasando su historia, grupos y haciendo nuestros pronósticos.
El segundo es la Guía de la Copa de África 2012 (link) en la que se recoge toda la información sobre el torneo, con análisis particulares de cada selección y que también recoge varias historias y curiosidades sobre este magnífico torneo.

martes, 10 de enero de 2012

Henry, ¿espejismo o acierto?

Volvió Henry al Arsenal para jugar durante un par de meses y ayer jugó su primer partido en su segunda etapa en el club. Saltó al campo con el dorsal número 12 en el minuto 68 y diez minutos más tarde marcó el gol que le dio la victoria y el pase al Arsenal, que ganó por 1-0 al Leeds United. Un gol de los de siempre, con una espléndida definición, mandando el balón al segundo palo, ajustado, fuera del alcance del portero.

Las imágenes de la celebración del gol y tras el final del partido, con Henry como protagonista, fueron bellas, emotivas y nos transportaron a tiempos pretéritos. Sin embargo, esta imagen no deja de ser un espejismo. Henry ejerció un papel que no es suyo en estos momentos, que no corresponde con lo que ha venido a hacer en el Arsenal. Y eso tiene el riesgo que se exija que tenga un mejor papel del que tiene a lo largo de su estancia en el Emirates.

Hay que ser conscientes de que Henry no puede venir a ejercer de salvador en el Arsenal, como hizo ayer. Su estado físico no es el de hace unos años y su rendimiento tampoco debería serlo. Henry está llamado a ocupar el lugar de Gervinho y Chamakh mientras estén en la Copa de África y, en parte, su contratación sirve para darle un toque de atención a Andrey Arshavin, cuyo rendimiento reciente ha sido decepcionante. El papel en el once titular, sin embargo, debería ser para Oxlade-Chamberlain, que viene pidiendo minutos a gritos siempre que Wenger le da una oportunidad.

Pero, pese a lo dicho hasta ahora, el factor más importante de la contratación de Henry es su simbolismo. En un caso similar al de la vuelta de Scholes al Manchester United -con la diferencia que Paul Scholes estaba retirado y se va a quedar hasta final de temporada- el factor emocional tiene una gran importancia. Además de tener, a priori, un papel importante dentro del vestuario, como líder e ídolo de varios de los chavales que van saliendo de la cantera gunner, esa identidad y complicidad con la grada, que ya vimos ayer, debe hacer que tanto jugadores como aficionados se vuelvan a ilusonar con su regreso. Su veteranía y experiencia debería ser muy útil para un vestuario que tiene un cierto déficit en este aspecto.

Su estancia será corta. Su rendimiendo, una incógnita. Pero en el Emirates su retorno trae aires del pasado que se echaban de menos, en ocasiones demasiado. Aunque todo puede quedar en un bonito espejismo que deportivamente no dé el resultado esperado, el gol que marcó ayer y su celebración refleja la ilusión y alegría que genera su breve paso por el Arsenal, el francés es un halo de esperanza para muchos. Pese a ello, hay que ser cautos con el bueno de Thierry Henry.

viernes, 6 de enero de 2012

Los modestos soldados de Rennes

Como casi siempre, empezamos cada año con partidos de Copa en distintos países. Además de unos partidos de ida de octavos de final bastante entretenidos aquí en España, este fin de semana se disputa la FA Cup inglesa y la Copa de Francia. Precisamente hoy, cuando David Soria nos presentaba en su blog algunos de los partidos de la Copa francesa que tenían alguna historia especial, se estuvo a punto de producir la primera gran sorpresa en el país vecino.

A las 20h empezaba un partido en Rennes que enfrentaba al La Tour D'Auvergne Rennes (de aquí en adelante TA Rennes, como también es conocido) contra el Quevilly. Un equipo modestísimo, el TA Rennes está en la sexta categoría del fútbol francés, contra otro muy modesto, de tercera división. Sin embargo, hay que recordar que el Quevilly ya fue noticia en 2010, cuando fue capaz de llegar a las semifinales tras eliminar al Boulogne y al Stade Rennes. Sólo el PSG pudo dejar a este modesto equipo sin final tras lograr una corta victoria (0-1).

Pese a la mayor categoría del rival, hoy el TA Rennes estuvo muy cerca de eliminar al Quevilly. Jugó con diez hombres tras la expulsión de su portero Montagne en el minuto 66 de partido y consiguió forzar la prórroga. Y posteriormente la tanda de penaltis. De hecho eliminaron a un equipo histórico francés, el Nantes, en una tanda de penaltis en la ronda anterior. Lo mismo hizo el Quevilly, pero contra otro rival modesto, el Feignies (5ª división francesa).

Buscando información sobre el TA Rennes, encontré que en 2009 cayeron contra el Brest en la prórroga, igual que en 2010 contra un rival distinto, el Angers. Parece que, por naturaleza, es un equipo que lucha y planta cara hasta el final en este tipo de eliminatorias. Además, por casualidad, entrando en su página web conseguí escuchar la tanda de penaltis por una radio local, sin lograr entender nada más que las emocionadas voces de los narradores que contaban el partido, que estaban ante una oportunidad histórica. Su gran momento de gloria tras el ascenso a la quinta división francesa, en la que jugaron únicamente en la temporada 2008-09, poco después de que el club cumpliera los 100 años. Tras la sorpresa en la ronda anterior, el TA Rennes quería repetir suerte en los penaltis contra un rival superior. Además, la ilusión de poderse encontrar con un rival de Ligue 1 era un aliciente más para este equipo tan modesto.

Finalmente, el LA Rennes perdió por 4-3 en los penaltis y cayó eliminado, pero dejó una buena imagen y demostró que la distancia entre ambos equipos quizá no era tan grande como indican sus distintas categorías. Pese a la derrota, este equipo ha conseguido que me meta en su página web, escuche el final del partido por la radio local, busque la historia de este equipo centenario (fundado en 1907) y simpatice con ellos por el simple hecho de estar cerca de dar la sopresa. Y que escriba sobre ellos ahora, poco después del final del partido. Quizá por el mérito de su inacabada hazaña o porque tienen en su web pequeños detalles que me encantan, como una foto con sus jugadores jugando a cartas o una foto casera de su aparición en un periódico en el cual se anuncia el partido jugado hoy contra el Quevilly, con alineaciones incluidas.

lunes, 2 de enero de 2012

Impactos navideños

Pasan las jornadas navideñas de Premier League de manera fugaz. La liga inglesa entra en una vorágine de partidos casi consecutivos, con pocos días para descansar y reflexionar y los grandes se van dejando puntos a medida que pasan por modestos campos de Inglaterra. También cuando rotan sus mejores jugadores en partidos a priori fáciles, tanto en casa como fuera. O, en ocasiones, simplemente son las lesiones que hacen que veamos onces atípicos en algunos equipos.

Sin embargo, es evidente que desde el 20 de diciembre hay varios grandes que se están dejando demasiados puntos por el camino. Un ejemplo es el Chelsea, con 5 puntos de 12 disputados, 2 empates, una victoria y una derrota. O el Manchester City y el Tottenham, con 5 puntos de 9 jugados a falta de sus respetivos partidos de mañana contra el Liverpool y West Bromwich. El Arsenal, con 7 puntos de 12, o el Manchester United, que perdió en Old Trafford contra el Blackburn el pasado 31 de diciembre, son otros ejemplos.

Más allá de los resultados, los puntos sumados y datos objetivos, uno retiene ciertos impactos. Como el gol de Ji Dong-Won del pasado domingo, el golpe de Hanley al Manchester United del pasado sábado o la remontada del Fulham ante un Arsenal apático en la segunda mitad. Impactos que nos hacen creer que los dos equipos de Manchester no son inmunes al dolor ni a la derrota. Impactos que, por otra parte, también suelen ser sorpresas. Positivas o negativas, también dependiendo del club con el cual simpatices. Pero sorpresas que te hacen creer un poco más en este deporte, en el que nadie es intocable, aunque haya rachas que hagan que unos lo puedan llegar a parecer. El próximo fin de semana llega la FA Cup. Con ella, espero, alguna sorpresa más a sumar a esta pequeña lista recogida en tan poco tiempo.