Cuando alguien piensa en la Scottish Premier League, lo normal es pensar en dos equipos: el Celtic de Glasgow y el Glasgow Rangers. Y es normal que se piense esto, pues desde la temporada 1984-85, el Celtic y el Rangers se alternan constantemente como campeones de liga. Desde ese Aberdeen de Alex Ferguson, conjuntamente con Dundee United, que mantuvo durante 3 años al Celtic y al Rangers alejados del título, la liga escocesa ha demostrado ser una liga de dos.
Otra muestra clara de ello es la clasificación de la liga escocesa en estas doce últimas temporadas. El Celtic la lidera (con 1054 puntos), a dos puntos del Rangers, pero el tercer equipo en esta clasificación está a 387 puntos del líder. Es el Hearts, que está a unos 80 puntos de distancia del cuarto, que encabeza un pequeño grupo de equipos que rondan los 500 puntos en esta clasificación. Y sí, el Celtic suma 1054 puntos de 1356 posibles. La diferencia entre los puntos totales posibles y el Celtic es menor que la distancia que hay en puntos con el Hearts. Esto refleja el monopolio de ambos equipos.
Pero cuando el Rangers y el Celtic juegan entre ellos, todo cambia. Llega un Old Firm, como el del pasado domingo y la liga escocesa pasa a ser otra. Estos son los partidos que deciden las ligas, pues se juegan 4 Old Firms cada temporada, y son 12 puntos que marcan la diferencia. El ambiente, que siempre es bueno en los campos de Escocia, es incluso mejor. Se percibe algo distinto en el ambiente, es algo más que un partido. Es algo más que un título. Bill Shankly, célebre entrenador del Liverpool en los años 60 y 70, dijo un frase que también se podría aplicar al Old Firm, a la rivalidad entre Celtic y Rangers: El fútbol no es cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso.
Por ello, el último Old Firm es especial. Pero además, también lo era por su contexto. Celtic y Rangers llegaban a la novena jornada con pleno de puntos (24 sobre 24 posibles) y estaba claro que el empate no iba a satisfacer a ninguno de los dos equipos. El Celtic se fue al descanso con ventaja, tras un gol de Hooper, pero el Rangers, liderado por un Kenny Miller espectacular que lleva 13 goles tras 9 partidos, remontó y acabó ganando merecidamente por 1-3. Este es el primer Old Firm de esta temporada, el primer golpe del Rangers, pero el Celtic aún tiene mucho que decir esta temporada. Tiene otras 3 oportunidades para ganar a sus vecinos protestantes. Y ganas no les faltan.
Otra muestra clara de ello es la clasificación de la liga escocesa en estas doce últimas temporadas. El Celtic la lidera (con 1054 puntos), a dos puntos del Rangers, pero el tercer equipo en esta clasificación está a 387 puntos del líder. Es el Hearts, que está a unos 80 puntos de distancia del cuarto, que encabeza un pequeño grupo de equipos que rondan los 500 puntos en esta clasificación. Y sí, el Celtic suma 1054 puntos de 1356 posibles. La diferencia entre los puntos totales posibles y el Celtic es menor que la distancia que hay en puntos con el Hearts. Esto refleja el monopolio de ambos equipos.
Pero cuando el Rangers y el Celtic juegan entre ellos, todo cambia. Llega un Old Firm, como el del pasado domingo y la liga escocesa pasa a ser otra. Estos son los partidos que deciden las ligas, pues se juegan 4 Old Firms cada temporada, y son 12 puntos que marcan la diferencia. El ambiente, que siempre es bueno en los campos de Escocia, es incluso mejor. Se percibe algo distinto en el ambiente, es algo más que un partido. Es algo más que un título. Bill Shankly, célebre entrenador del Liverpool en los años 60 y 70, dijo un frase que también se podría aplicar al Old Firm, a la rivalidad entre Celtic y Rangers: El fútbol no es cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso.
Por ello, el último Old Firm es especial. Pero además, también lo era por su contexto. Celtic y Rangers llegaban a la novena jornada con pleno de puntos (24 sobre 24 posibles) y estaba claro que el empate no iba a satisfacer a ninguno de los dos equipos. El Celtic se fue al descanso con ventaja, tras un gol de Hooper, pero el Rangers, liderado por un Kenny Miller espectacular que lleva 13 goles tras 9 partidos, remontó y acabó ganando merecidamente por 1-3. Este es el primer Old Firm de esta temporada, el primer golpe del Rangers, pero el Celtic aún tiene mucho que decir esta temporada. Tiene otras 3 oportunidades para ganar a sus vecinos protestantes. Y ganas no les faltan.
