sábado, 1 de septiembre de 2012

El negocio perfecto

Kevin Kampl nació en Sollingen, Alemania, una pequeña ciudad situada a unos 20 kilómetros de Leverkusen, donde empezó a jugar al fútbol. Sin embargo, allí no tuvo la oportunidad de jugar en el primer equipo y decidió marcharse al Greuther Fürth, entonces en la 2.Bundesliga, donde esperaba tener mayor continuidad. En ese momento, verano de 2010, Kampl ya había ido convocado con la selección eslovena sub 21 a pesar de tener tan solo 19 años. No obstante, una lesión de cierta gravedad hizo que sólo pudiera disputar unos pocos partidos con el segundo equipo y uno en Segunda. A los pocos meses de aterrizar en el equipo bávaro, volvió a Leverkusen.

Allí estuvo hasta el verano de 2011, relegado en un segundo plano. Únicamente tuvo la fortuna de jugar unos minutos en la Europa League ante el Metalist Kharkiv en el que fue su debut con el club en el que se formó. Pero, a pesar de su debut europeo, tuvo que marcharse a un equipo de la tercera división alemana para poder empezar a jugar de manera regular con algún club. Su destino, Osnabrück, a sólo160 kilómetros de su Sollingen natal.

Allí, con un equipo recién descendido, los resultados no fueron los deseados. El Osnabrück no compitió para regresar a la 2.Bundesliga, pero Kampl dejó una buena impresión. Más de 3000 minutos jugados significaban un rodaje y continuidad que jamás había tenido y, además, se estableció como una pieza importante de una selección eslovena sub 21 que aún tiene opciones de meterse en el Europeo de la categoría que se disputará el próximo año en Israel.

Kampl tuvo que jugar bien para que se fijara en él uno de los mejores equipos de la categoría, el VfR Aalen, que iba a jugar por primera vez en la 2.Bundesliga tras pasar toda su historia en las profundidades del fútbol alemán. Según los datos de Transfermarkt, fue el único jugador contratado ese verano por el que el Aalen pagó un traspaso, en este caso de 250.000 euros. Junto a él llegaron otras caras nuevas, como Jasmin Fejzic, que fue compañero de Kampl precisamente en el Fürth, alternando el primer equipo con el filial, pero todas a coste cero.

El traspaso se concretó cuando empezó el mercado de fichajes. No obstante, hoy Kampl ha vuelto a ser protagonista. Tras descubrirse como una de las revelaciones de la 2.Bundesliga, con dos goles y dos asistencias en cuatro partidos, se ha ganado un traspaso a un equipo de mayor nivel, el Red Bull Salzburg. El campeón de la liga austríaca ha decidido invertir tres millones de euros para hacerse con este internacional sub 21 esloveno nacido en Alemania y que apenas habrá jugado 5 o 6 partidos en una división superior a la tercera alemana.

Con la confirmación de este fichaje el último día de traspasos, el VfR Aalen ha hecho una de las mejores operaciones que se recuerden en aspectos meramente económicos. Fichar a un jugador en junio y venderlo a finales de agosto por un precio doce veces superior al pagado es toda una hazaña. Otro tema es cómo le vendrá deportivamente al club, que había empezado muy bien la temporada, y que pierde a un centrocampista muy desequilibrante. En el VfR Aalen partía desde la banda izquierda y buscaba encarar siempre a su marcador mientras que en la selección eslovena sub 21 su rol es totalmente distinto, ya que se sitúa en el doble pivote y entra en contacto con el balón de manera continua, participando constantemente en el juego y llevando el balón al área rival. 

Ahora falta ver dónde lo utilizará el Red Bull Salzburg, que quizás lo necesite más en el centro del campo y no en una de las dos bandas. En cualquier caso, se tendrá que volver a ganar un puesto y ahora en un equipo que ha invertido casi 18 millones de euros en este mercado de fichajes, quizás como reacción a la dolorosa eliminación europea ante el F91 Dudelange. Un nuevo reto para Kevin, que ahora pasará a formar parte de la historia del VfR Aalen a pesar de haber disputado sólo cuatro partidos con este club de Baden-Württemberg.

1 comentario:

  1. pues de leer todo tu artículo y analizando bien los puntos que trataste aquí, concuerdo contigo al cien por cien, es el negocio perfecto

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